
Ya se han completado todos los estrenos de cine español del Festival de San Sebastián 2026 en una edición que, como sucedió en la pasada Málaga, no será recordada por su nivel.
Al contrario de lo que se vio con La estrella azul en 2023, Tardes de soledad 2024 y Los domingos en 2025, el certamen no ha revelado una gran conmoción que sepamos con certeza que marcará la temporada de premios nacionales.
En cuanto a la competición oficial, la mejor parada probablemente haya sido 5 minutos más, de Javier Ruíz Caldera. El film ha sido aplaudido por su originalidad y se postula como la gran estandarte del a menudo poco reconocido género de comedia. De las premiers donostiarras, es la que vemos mejor posicionada en la carrera a los Goya, tanto en categorías principales como técnicas, aunque nos despista su fecha de estreno a finales de enero.
Esperábamos un recibimiento más apabullante para El mal padre, dirigida por Roberto Bueso y que ha sido especialmente valorada por el trabajo de Eduard Fernández, quien se garantiza su 15ª nominación al Goya. Quedan en duda sus opciones en otras categorías, algo que creemos dependerá de si consigue convertirse en un pequeño fenómeno de público a lo Casa en llamas.
Sants suponía la segunda presencia del director Mikel Gurrea en Donosti, y su pase se saldó con un recibimiento crítico de rango medio, con correctas reseñas pero pasando demasiado desapercibida para optar a ser recordada en los premios.
Visto lo vismo, creemos que este año el palmarés debería no pecar de su habitualmente excesiva generosidad patria (encadenamos 3 Conchas de Oro consecutivas para el cine español).
Fuera de concurso, había mucha expectación en torno a dos grandes producciones: Sacamantecas (David P. Sañudo) y Ruega por nosotras (Daniel Monzón).
La de Sañudo despertó ciertas dudas al no ser seleccionada para la competencia, siendo una de las producciones vascas más ambiciosas hasta la fecha, con director y elenco de altos vuelos. Sacamantecas ha tenido una correcta pero medida acogida, destacando su impecable acabado técnico y la intriga de una historia que, sin embargo, no ha sido del todo bien aprovechada. En estos momentos, es la película española estrenada en Donosti mejor puntuada en Filmaffinity, y se convierte en la gran esperanza de taquilla para el maltrecho género de terror en 2026. De cara a los Goya, podría colocar varias técnicas, mientras que sus dos super estrellas, Patricia López Arnáiz y Antonio de la Torre, están en duda.
Ruega por nosotras suponía la presencia más rutilante en cuanto a trayectoria de su autor: Daniel Monzón, quien, sin embargo, nunca ha estado en la competición. Su recibimiento ha dividido por completo y es de las peor valoradas, así que todo apunta a que la Academia no va a prolongar su idilio con el director mallorquín, quien en tres de sus últimas cuatro películas siempre ha ganado un mínimo de 4 Goyas. Entre las bazas del film, destacaría Zoe Bonafonte como actriz protagonista y Manuela Calle como revelación.
Tras vivir su premier en Locarno, Las ciegas hormigas se proyectó en Zinemira gustando moderadamente. Se trata de un thriller rural vasco dirigido por Igor Legarreta.
Donosti suele ser una cantera de debuts estimables, y en los últimos años rara es la edición que no coloque alguno en los Goya como Suro en 2022, La estrella azul en 2023 y El llanto en 2024. Sin embargo, esa racha se rompió la pasada edición y todo apunta a que el 2026 correrá la misma suerte tras la escasa repercusión de los debuts de José Mota (Arriba Tutto), Jaime Lorente (El mal hijo) y Javier Giner (Esta soledad).
La de Mota parece un artefacto meramente comercial, mientras que la de Lorente se ha definido como un drama fallido y que no funciona en su incursión al thriller.
Pero la gran decepción ha venido con el debut del vasco Javier Giner, quien llegaba con la aureola del Emmy a Mejor Actor a Oriol Pla por la serie Yo, adicto. Su película, Esta soledad, solo ha convencido a los amigos del director.
