Pros y contras Goya 2022 – Mejor Actor de Reparto

Las nominaciones en la categoría de mejor actor de reparto nos dejaron un escenario poco habitual: tres intérpretes de la misma película competían en la misma categoría convirtiendo este Goya en un «todos contra Urko». Pese al arrase en las candidaturas de «El buen patrón», parece sin embargo que la deslumbrante aparición de Olazabal en el panorama cinematográfico nacional parte con ventaja por hacerse con el premio.

FERNANDO ALBIZU, por El buen patrón

2ª nominación / 0 Goyas

A favor: Está divertidísimo robando cada escena en la que aparece, con una mezcla de ingenuidad y simpleza. Aporta a su vigilante de seguridad un toque de ternura como cuando le vemos manejando con ilusión los auriculares nuevos que le ha regalado su patrón, y nos hace reír sugiriendo rimas asonantes para la pancarta contra Balanzas Blanco. La visión de Albizu corriendo a su garita antes de que su jefe se dé cuenta que está charlando con el trabajador despedido y su justificación de que, “es que tiene café”, resulta tronchante. Entre los votantes que sean fans de la película de León de Aranoa tal vez pueda decantar la balanza el hecho de que es el único de los secundarios de “El buen patrón” que no tiene Goya.

En contra: Parece sin embargo que dentro de la película, sus otros dos compañeros de reparto han recibido mayor atención de la crítica y público. Prueba de ello es que Albizu es el único de los nominados que ha estado ausente de las candidaturas de los CEC y Feroz. Desde que éstos últimos comenzaron su andadura hace 9 años, ningún actor ha ganado este premio sin haber sido nominado previamente por la Asociación de Informadores Cinematográficos.

CELSO BUGALLO, por El buen patrón

2ª nominación / 1 Goya

A favor: Dentro de una comedia repleta de momentos divertidos, su personaje es el único puramente dramático, algo que a priori siempre ayuda a ser reconocido por las entregas de premios. Desde su primera aparición en la que acude a la casa de Blanco a pedir ayuda para su hijo, la forma en la que pronuncia ese “patrón”, transmitiendo humillación y sumisión, encoge el corazón. El actor gallego asume un papel parco en palabras en el que sus silencios son más relevantes que sus expresiones. Así, no es necesario que hable ni que grite cuando reaparece en la casa de su patrón totalmente destrozado para comunicar una terrible noticia. La manipulación a la que se ve sometido nos traslada el mensaje más duro de la película y es gracias a su verdad y a esa mirada triste sempiterna cómo el espectador asume que los ricos siempre ganan. Bugallo ya batió un récord en su momento, al ser el primer intérprete en ganar un Goya por un papel en una lengua cooficial, y ahora puede marcar otro hito convirtiéndose en el actor más longevo que vence en esta categoría en lo que llevamos de siglo.

En contra: Es un papel brevísimo, contando con menos tiempo que sus compañeros de nominación para demostrar su buen hacer. Además, durante el visionado de la película sobrevuela la sensación de que tal vez es demasiado mayor para el papel, tanto por su trabajo en la fábrica como por la diferencia de edad con su hijo.

URKO OLAZABAL, por Maixabel

1ª nominación

A favor: Es la sensación del año, el hombre que provocó que todas las reacciones tras la primera proyección de “Maixabel” repitieran un “¿Dónde estaba metido este actor?”. Desde la escena en la que se desahoga con Tosar en el patio de la cárcel, compartiendo su hartazgo y su desánimo tras haberse dado cuenta que la vida que han llevado no tiene sentido, los ojos del espectador se posan en este intérprete vasco con trayectoria como profesor de interpretación y ya no lo sueltan. Dos de las escenas más potentes del año son suyas: el preparatorio de la entrevista y el posterior encuentro con Blanca Portillo. Esa reunión preliminar con la mediadora en la que confiesa su frustración y asume sus contradicciones, contiene un momento que corta la respiración, en el que Olazabal traga saliva ante la pregunta de cuántas muertes ha propiciado, y transmite de forma magnífica su conflicto interno. Después, cuando llega el esperado encuentro entre víctima y verdugo, sobrecoge la manera en que Urko empequeñece y es incapaz de aguantar la mirada a Maixabel. Su Luis Carrasco es un claro ejemplo de que a veces menos es más, y que desde la contención se puede componer un personaje inolvidable. En su mirada, en su nerviosismo, en su arrepentimiento y en esa sensación de haber desperdiciado la vida en vano, se encuentra el alma de la película.

En contra: Las estrictas normas de la categoría revelación impidieron que Olazabal compitiera en esa categoría al haber sido propuesto en el pasado por la película “Ira”, una regla que ya evitó que el año pasado Amaia Aberasturi se hiciera con un Goya que habría tenido cantado. Precisamente el hecho de ser un desconocido y competir con tres pesos pesados que cuentan con largos años de experiencia en la profesión, y en consecuencia, con más contactos en la industria, sería lo único que podría impedir un Goya que roza con las manos.

MANOLO SOLO, por El buen patrón

3ª nominación / 1 Goya

A favor: Es un actor muy querido por la profesión; un clásico de los repartos españoles de la última década y que este mismo año ha brillado también como su locuaz funcionario de prisiones en “Josefina”. Aquí está estupendo en un papel que le permite dar rienda suelta a su lado más divertido como en la escena en que tras seguir a su mujer a través de un localizador, desata su locura y paranoia. Cuenta con uno de los momentos más agradecidos de la película, en la que se atreve a reescribir la anécdota infantil vivida junto a Blanco y en la que mediante una sola frase pone de manifiesto la diferencia de clases. Por si fuera poco, las borracheras siempre son un plus de cara a los premios y Solo se luce en sus momentos ebrio mientras lloriquea por recuperar a su mujer.

En contra: La posible división de voto juega en su contra. Las nominaciones dejaron una situación poco común: tres de los candidatos pertenecen a la misma película. El único precedente existente en esta categoría confirma las buenas perspectivas de Olazabal: en 1989 “El vuelo de la paloma” consiguió colar a 3 actores nominados a mejor actor de reparto. Ninguno de ellos se hizo con el premio.

JAVIER CASTAÑEDA

Un comentario

  1. El efecto patrón en estos premios Goya ha hecho que se le nomine a más no poder, y nos encontramos con un récord de nominaciones. En esta categoría arrasa con 3 de 4. Sin embargo, creo que ninguno está realmente a la altura de llevarse el cabezón. Urko debería ser quien se llevara el premio, ya que es la mejor interpretación sin lugar a dudas. Además, sería una gran derrota para ‘El buen patrón’ que, teniendo 3 nominados a mejor actor de reparto, ninguno lo consiguiera. Lo siento por Manolo, Fernando y Celso, pero espero, deseo y creo que el Goya va a ser para Urko Olazabal por ‘Maixabel’.

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