¿Por qué no hay noticias de nuevas entregas de la antología «Ocho apellidos»? Estas son nuestras sugerencias

Se trata de la saga con mejores números promedio que ha dado el cine español. Su precursora, Ocho apellidos vascos, ostenta el récord -tal vez inalcanzable- de película española más taquillera de todos los tiempos. Su clave: reírse de algo tan nuestro como los localismos, centrada inicialmente en el carácter vasco contrastando con el antitético andaluz.

Estos son los increíbles números de la saga:

  • Ocho apellidos vascos (2014): 55,4M€
  • Ocho apellidos catalanes (2015): 35,5M€
  • Ocho apellidos marroquís (2023): 13,1M€

Un año después del hito de los apellidos vascos, llegaría el asalto a Cataluña, comunidad que prometía dar mucho juego y que no decepcionó en taquilla, aunque acusó las prisas y una evidente carencia de la frescura que emanaba su precursora.

Habían encontrado la gallina de los huevos de oro. Pero pasaron ocho largos años para que llegara a pantallas su nuevo episodio: Ocho apellidos marroquís. Nuevos protagonistas, director y guionistas, y una agria polémica tras ser acusada de haberse adosado a la franquicia «de aquella manera». De hecho, el término «ocho apellidos» no aparecía en el título provisional.

Sin embargo, creemos que el film dirigido por Álvaro Fernández Armero con guion de Daniel Castro justificó perfectamente su nomenclatura, ya que repetía exactamente la fórmula de las dos anteriores: localismos, choques culturales, tramas familiares y romance entre distintas culturas. No solo era capaz de reírse de las singularidades del país vecino sin ofender a nadie -los propios marroquíes abrazaron con humor al film-, sino que nos descubría el menos conocido carácter cántabro, demostrando las ampliar posibilidades de la saga.

De hecho, en los créditos del film aparecían los nombres de distintas comunidades, sugiriendo una lógica continuación. Pero, ¿por qué no hay novedades sobre nuevas entregas? ¿Puede que queden por resolver conflictos de derechos?

Lo que está claro es que, bien llevada y guionizada, la saga podría dejarnos nuevas bombas. Desde Cinespain proponemos algunas comunidades o regiones que podrían dar mucho juego.

  1. Murcia. Un roba escenas Alicia Rubio interpretando a la prima murciana de La gran familia española nos dio muestras del gran potencial cómico de esta región. Ese acento, esas palabras tan peculiares… ¡Acho pijo!
  2. Galicia. Comunidad acaparadora de chistes donde las haya. Una de las que más juego pueden dar debido a sus innumerables singularidades. Tras As Bestas, el cine español le debe una gran comedia que nos demuestre que los gallegos también son graciosos.
  3. Madrid. La ciudad más castiza no debería faltar en estos episodios, que bien podrían reirse con sus costumbres y ese cierto ombliguismo.
  4. Andalucía. Aunque el carácter andaluz ya fue retratado en los 2 primeros films, la comunidad más alegre de España bien merece un episodio centrado enteramente en su territorio.
  5. Ceuta vs Marruecos. La opción más atrevida. Seguir la senda el tercer episodio y añadir de protagonista a la ciudad autónoma, donde la convivencia entre culturas ha dado históricamente lugar a todo tipo de chascarrillos. Además, Ceuta es conocida por el humor de su gente, y cuenta con emblemas jugosos como su tradición militar o el conflictivo Barrio Príncipe.
  6. Valencia. Esa desaforada defensa por la paella, así como su devoción por la pirotecnia y fiestas como las Fallas o la Tomatina darían mucho juego.
  7. Baleares. El que aquí escribe se apellida Tur, así que no podía obviar Ibiza, con su singular contraste de desfase, masificación turística y arraigado mundo rural. Sin olvidar a Mallorca y Menorca, con uno de los acentos más peculiares.
  8. Aragón. ¡Co, no podemos dejarnos a los mañicos en esta lista!
  9. Canarias. Lo tienen todo para un film: una de las comunidades con más singularidades y las mejores ventajas fiscales para la producción cinematográfica.

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