Ranking de las 20 películas españolas LGTBIQ+ del 2025

Cerramos los rankings correspondientes a la cosecha 2025 con el top LGTBIQ+ del cine español. Una añada especialmente memorable, con personajes y películas de gran relevancia dentro de la temporada de premios y de la taquilla cinematográfica.

Como siempre, nuestro ranking trata de reflejar la importancia del contenido LGTBIQ+, así como su repercusión, sin necesariamente entrar a valorar la calidad del film.

Os dejamos con el ranking de las 20 películas españolas LGTBIQ+ del 2025 **PUEDE CONTENER SPOILERS**:

20. Tras el verano, de Yolanda Centeno. Paula (Alexandra Jiménez) y Raúl (Juan Diego Botto) están en proceso de separación. Ella ahora mantiene una relación con una mujer (Ruth Gabriel), y ve comprometida su relación con el hijo de Raúl, con quien mantiene un vínculo maternal tras años de convivencia y amor.

19. Vírgenes, de Álvaro Díaz Lorenzo. ¿Quién no se ha topado con un facha-gay en su vida? Años 60. Tres amigos sevillanos con priapismo severo viajan a Torremolinos. Honorio descubrirá allí la doble vida de su padre, un pedazo de facha recalcitrante Guardia Civil, que tiene a la familia oprimida con sus férreas convicciones. La trama también refleja la infame Ley de Vagos y Maleantes de la época franquista.

18. Ruido, de Ingride Santos. Latifa Drame encarna una versión ficticia de sí misma en este drama social en torno a una joven rapera africana, que busca triunfar en las batallas de freestyle, un mundo copado por hombres. En una batalla de gallos vemos cómo Lati se defiende de quienes la acusan de parecer un hombre. Su homosexualidad, así como la del personaje de su monitora de rap o la compañera de esta, están retratadas implícitamente y sin conflicto dramático.

17. Tardes de soledad, de Albert Serra. A muchos sorprenderá la presencia en el top de este premiado documental taurino rebosante de machirulez. Pero en esa exaltación testosterónica -que llega a alcanzar cotas de ridiculez-, en esa veneración hacia el matador, en los rituales y folclore; Serra podría estar deslizando un subtexto queer aderezado de homoerotismo, con culmen en la escena de Roca Rey embutiéndose el traje de luces -una liturgia comparable al mundo drag-, con la cámara recreándose lascivamente sobre su figura.

16. Voy a pasármelo mejor, de Ana de Alva. Uno de los jóvenes de la pandilla noventera de los Pitus, Paco -que en la precursora Voy a pasármelo bien tuvo su versión adulta encarnada por Dani Rovira-, vivirá desde la confusión y timidez el descubrimiento de su orientación sexual al enamorarse de uno de los chicos malotes del campamento. Se agradece cómo la película narra esta subtrama desde la naturalidad, bien engranada en el tono buenrollista del film.

15. Misericordia, de Alain Guiraudie. En esta coproducción hispanofrancesa del director de El hombre del lago, Jérémie regresa a su pueblo natal para asistir al funeral de su ex jefe, alojándose en casa de la viuda. El perverso relato nos hará elucubrar sobre un posible antiguo amor secreto con el fallecido, revelándonos también la obsesión romántica del sacerdote hacia él.

14. Emergency Exit, de Lluis Miñarro. Entre los pintorescos personajes que viajan en el autobús del film, destaca el sacerdote interpretado por Oriol Pla, quien sucumbirá atormentado ante los encantos del buenorro Jhona Burjack, con quien vivirá unos tórridos y blasfémicos sueños.

13. Todos los lados de la cama, de Samantha López Speranza. Tras toda una vida creyendo que su hijo Óscar (Jan Buxaredas) es gay, unos padres tendrán que asimilar su anuncio de boda…con una mujer. Todo se complica más tras un desliz de Oscar con su mejor amigo. La película se ríe de los nuevos códigos sociales y los choques generacionales que estos generan.

12. El cautivo, de Alejandro Amenábar. Aunque la ensoñación cervantina gay de Amenábar no supone el eje argumental del film, sí ha sido la cuestión queer más comentada del cine español en 2025. Ha muchos ha escandalizado -e indignado- el romance entre un joven Cervantes (Julio Peña) y su captor, el Bajá de Argel (Alessandro Borghi). El film descubre también un -más o menos documentado- problema de Cervantes con la justicia española, debido a supuestas prácticas homosexuales en su pasado.

11. La Cena, de Manuel Gómez Pereira. 2025 pasará a la historia por colocar a tres personajes homosexuales entre los cinco nominados a actor protagonista en los Goya. Uno de ellos es el inolvidable maître interpretado por Alberto San Juan, un gay lleno de contradicciones que deberá ponerse al mando de un banquete para el mismísimo Franco bajo la supervisión de un teniente buenorro (Mario Casas), por quien acabará bebiendo los vientos. Más allá de su tono de comedia, el film sabe plasmar la opresión de una época, reflejada tanto en el personaje de San Juan como en el de Casas.

10. Jone, a veces, de Sara Fantova. Jone (Olaia Aguayo) observa con temor el avance de la enfermedad de su padre, que la obligará a adquirir una importante responsabilidad. El film nos muestra su relación con Olga, una camarera a la que conoce durante sus periplos por garitos bilbaínos. Resulta interesante cómo el film nos muestra la ruptura de ambas, reflejando sus distintos momentos vitales: el ansia de vivir emociones fuertes de Jone ante la madurez de Olga.

9. Ramón y Ramón, de Salvador del Solar. Esta coproducción participada por El Deseo nos habla de Mateo (Alvaro Cervantes), quien pasa el confinamiento en Lima, a 10.000 km de su hogar. Entonces conoce a su vecino Ramón, haciéndose compañía mutuamente y desarrollando una fuerte amistad. El chico peruano es homosexual y su padre se apartó de su vida al no aceptar la condición de su hijo. Juntos hacen un viaje al pueblo natal del chico peruano, en el interior del país, para que este peruano comprenda mejor a su padre, ya fallecido, y a sus raíces.

8. Chica Quinqui, de Alicia Bel. Vamos con una propuestas lésbico undergraund. Isabel (Lluth Inat) es una joven que trata de adaptarse a su nuevo instituto. Allí conocerá a una conflictiva compañera delincuente, con la que establecerá una estrecha unión. En un entorno marginal valenciano heredado del imaginario quinqui, ambas descubrirán el amor.

7. Azul de Niño, de Raúl Guardans. La doble vida de hombres gays es un tema recurrente este año. El joven cineasta Raúl Guardans escribe, dirige y protagoniza el curioso encuentro entre una viuda que acaba de perder a su marido, con el chapero amante de este. El film juega con las diferentes revelaciones a una desconcertada esposa sobre la doble vida de su marido, desembocando en una inesperada amistad.

6. ¿Quien quiere casarse con un astronauta?, de David Matamoros. Hay que rescatar esta bonita película que pasó demasiado desapercibida. Una revisión gay del imaginario clásico de la rom com norteamericana, que sigue los pasos de David (Raúl Tejón) durante un viaje por la Ruta 66. El film destaca por la solvencia y química entre unos achuchables Tejón y Raúl Fernández, resultando irresistible para todo romántico empedernido.

5. Gaua, de Paul Urkijo. La película española quizá visualmente más impresionante del año, nos traslada a las montañas vascas durante el XVII. Kattalin (Yune Nogueiras) se adentra en los bosques huyendo de su marido maltratador y será acogida por tres mujeres, en plena caza de brujas. El film adquiere un simbolismo feminista que va más allá de los cuentos mitológicos, cuando nos descubre la relación amorosa de la protagonista con su mejor amiga, regalándonos un final absolutamente épico.

4. Miss Carbon, de Agustina Macri. Historia real ambientada en la Patagonia argentina, que narra la historia de Carla Antonella Rodríguez, una chica trans que se convirtió en minera en una época en la que las mujeres tenían prohibida esa profesión. Con Lux Pascal en el papel protagonista, nos muestra cómo lucha contra las dificultades propias de su condición en un sector tan masculino.

3. Extraño río, de Jaume Claret Muxart. Una de las obras más estéticas de la temporada, con planos pictóricos que retratan el descubrimiento y amor de juventud de Dídad (Jan Munter) -alter ego del director- durante un viaje con sus padres y hermano en bicicleta por los alrededores del Danubio. Lo interesante del film es su perspectiva moderna, donde la orientación sexual del joven está asumida con normalidad, destacando cómo el paso de la niñez a la juventud afecta, por ejemplo, a la relación con su hermano. El film vivió su premier en Venecia (Orizzonti) y tanto el director como su protagonista fueron nominados al Goya.

2. Muy lejos, de Gerard Oms. Para muchos la película que mereció el Goya novel. Mario Casas borda el papel de su vida, por el que obtuvo la Biznaga en el Festival de Málaga y su segunda nominación al Goya. Ambientada en la crisis de 2008 y de nuevo inspirada en las vivencias de su director, nos narra cómo su protagonista, Sergio, decide romper con su vida e instalarse en Holanda. Estremece la evolución del personaje tras una vida de mentira y angustia, dentro de un muy bien retratado ambiente de masculinidad tóxica. Muchos hemos vivido en nuestra propia piel esa catarsis de la magnífica escena de discoteca, ese sentimiento de liberación; de al fin mostrarse, sentirse y ser como uno es.

1. Maspalomas, de José Mari Goenaga y Aitor Arregi. Vamos con el flamante premio Goya a Mejor Actor (José Ramón Soroiz). Iñaki vive una jubilación dorada en Maspalomas, hasta que un problema de salud le obliga a volver al País Vasco e instalarse en una residencia. La película aborda de manera brillante cuestiones prácticamente inéditas en el cine como la situación de los ancianos gays en residencias o el deseo homosexual en la senectud, mostrando un alto grado de valentía en las escenas sexuales.

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