
– La extraña pareja. Rigoberta Bandini y Luis Tosar estuvieron solventes sin más, abordando un guion menos chispeante de lo esperado.
– Agenda woke. Para horror de Macarena Gómez, la gala estuvo de principio a fin marcada por reivindicaciones feministas y contra la extrema derecha. Fue especialmente notorio el apoyo a Palestina y condena a Israel y USA, con continuos dardos a Trump. Además, nunca antes el catalán había estado tan presente, así como otras lenguas cooficiales.
– La gala del minuto. Se agradeció el límite de tiempo de discursos, reduciendo la duración de la gala respecto a 2025, aunque también se notó cierta frialdad y encorsetamiento en algunos agradecimientos. Quizá cortar el discurso de la película ganadora fue innecesario.
– Mejores momentos. La impresionante intervención de Susan Sarandon. La fábula de Gonzalo Suárez. Los discursos de Cervantes y Garlo.
– Peores momentos. Los presentadores de la alfombra especializados en moda. El in memoriam. Victoria Abril -da igual cuando leas esto- dando la nota. El discurso de Soroiz. La «efusividad vasca» de Alauda en momentos cumbre de la noche.
– ¡Ay mamá, qué números! No nos desprendemos de la lacra musical. ¡Asumamos que no se nos dan bien! Ni la gran Rigoberta Bandini estuvo atinada, con dos olvidables y desangeladas intervenciones. Aunque el peor número fue el del in memoriam, con un sonido que impedía que se entendiese a Belén Aguilera y un Dani Fernández que desconcertó con su voz de cazalla.
– Previsible, pero no mucho. El palmarés dejó el esperado reparto entre Sirat y Los Domingos. Los premios gordos no deparararon sorpresas, pero sí cayó algún Goya inesperado como Guion adaptado (que parecía el cuarto para Sorda) y Vestuario para La Cena; o Efectos especiales para Los Tigres, rebajando el arrase de «técnicas» de Sirat.
– Las Conchas dobles. Por primera vez, dos Conchas de Oro (Tardes de soledad y Los Domingos) recibieron premio en una misma noche. La de Serra es la primera Cocha que gana el Goya Documental, mientras que Los Domingos recoge el testigo de Los lunes al sol y Días contados, únicas Conchas de Oro que lograron el Goya.
– Muchita fe. Tras Camino, Los Domingos se convierte en la segunda película ganadora con la religión como eje argumental.
– Alauda reparte hostias. La donostiarra logra por primera vez en la historia hacer pleno en los 6 premios más importantes del cine español: Goya, Feroz, Forqué, CEC, Fotogramas de Plata y Sant Jordi. Se convierte en la cuarta mujer ganadora a mejor dirección tras Pilar Miró, Icíar Bollaín e Isabel Coixet; y la quinta ganadora a mejor película. Por primera vez, dos ediciones consecutivas han brindado el premio gordo a una película dirigida por una mujer. Además, como sucedió en la edición de La librería y Estiu 1993, los dos premios de dirección fueron femeninos.
– Hollywood no deslumbra. Sirat es la cuarta película española de las últimas 10 nominadas a los Oscar (desde que existen los Goya) que no gana mejor película.
– El amuleto de Carla. Tras el impasse de 2025, el amuleto mágico de Carla Simón recuperó su poder con el premio Novel a Eva Libertad, siendo la octava mujer ganadora de las últimas 9 ediciones. Además, Sorda continuó con la tradicional suerte de directores debutantes a actores: en las últimas 10 ediciones, la ganadora Novel siempre ha brindado Goyas actorales, a excepción de La hija de un ladrón y Las niñas.
– La edad es un grado. Actor de Reparto suele estar reservado a veteranos. Tal es así, que en los últimos 20 años solamente David Verdaguer y Raúl Arévalo ganaron el Goya con menos edad que Álvaro Cervantes. Toni Fernández Gabarre es, a sus 17 años, el ganador a revelación más joven tras Juan José Ballesta, Andoni Erburu, Tamar Novas y Francesc Colomer. Al contrario que Míriam Garlo, la revelación más madura junto a Janet Nivas tras Benedicta Sánchez, Lolita y Eva Llorach. Y Soroiz es, tras Fernando Fernán Gómez y empatando con José Sacristán, al ganador protagonista de mayor edad.
– Queer as Basque. José Ramón Soróiz se hizo con el premio en la categoría más queer que se recuerda, con 3 personajes LGTBIQ+ entre los nominados, siguiendo los pasos de Antonio Banderas por Dolor y gloria, único papel gay galardonado en actor protagonista hasta la fecha.
– Loreak Moriartirentzat. Tras el premio a Eduard Fernández el año pasado por Marco, los Moriarti otorgan mejor actor por segunda edición consecutiva, algo que ningún director ha logrado anteriormente. El equipo de cineastas encadena 4 películas consecutivas premiadas, siempre con Goya interpretativo a uno de sus personajes protagonistas.
– Patria vasca. La cantera de actores que dejó la serie Patria (2020) no deja de impresionarnos. Al Goya de Ane Gabaraín en 2024, se suma el de Soroiz en una edición en la que otras dos actrices de dicha serie, Elena Irureta y Susana Abaitua, estaban nominadas (y podrían haber sido más, porque Loreto Mauleón estaba en varias quinielas).
– Euskadi tiene un color especial. Los premios para Soroiz, Arnáiz y Aranburu; así como el arrase de Los Domingos, ponen a Euskadi en el foco del cine español. ¿Para cuándo ceremonia allí?
– Canción Documental. Flores para Antonio sucumbió ante Tardes de soledad en Documental, pero sí se llevó Mejor Canción, categoría que recoge un documental por segunda edición consecutiva (el tercero en 4 años).
– La comedia se abre paso. Con el premio a La Cena, la comedia se coló por tercer año en alguna de las categorías de guion tras Robot Dreams (2024) y Casa en llamas (2025).
– La consolación de los totems. Con sus menciones en Efectos Especiales y Maquillaje y Peluquería, Rodríguez (Los Tigres) y Amenábar (El Cautivo) logran paliar la decepción tras las nominaciones. El sevillano ha obtenido algún cabezón en 6 de sus últimos 7 trabajos, mientras que Amenábar lo ha logrado en todas sus películas a excepción de Regresión.
– Premios del público. Como sucedió con La infiltrada y El 47, las dos grandes triunfadoras de la velada han sido fenómenos de taquilla y, especialmente, auténticas generadoras de conversación. En las últimas 20 ediciones, todas las películas ganadoras han superado los 3M€ de recaudación en taquilla, a excepción de La soledad, Vivir es fácil con los ojos cerrados, Blancanieves y Las niñas.
– Arte y Vestuario se divorcian. En una curiosa estadística, llevábamos 8 años consecutivos en que mejor direccion de arte y mejor vestuario iban a la misma pelicula. Este año se ha roto esa unión.
