
En unos premios que muchas veces han pecado de abusar de ciertos nombres, resulta muy refrescante encontrarnos con un quinteto como el de Mejor actriz de reparto, en el que 4 de las actrices logran este año su primera nominación. Nagore Aranburu emerge como principal favorita gracias a su año de escándalo, pero la amplia trayectoria de sus rivales y el hecho de que compitan por películas que también han gustado mucho, hace que no podamos descartar nada.
NAGORE ARANBURU, por Los domingos
1ª nominación

A favor: Es sin duda la actriz de 2025, año en el que ha encadenado el estreno de 4 largometrajes con los que se ha confirmado como una de nuestras intérpretes más en forma. Aunque tenemos la impresión de que en caso de haber competido con “Maspalomas” también sería la favorita, su nominación le ha llegado con un papel más breve que aquel, pero más contundente, como es el de su madre priora de “Los domingos”. Nagore sabe dar un toque sibilino dentro de la dulzura aparente de su Isabel, llegando a resultarnos inquietante. En la escena en la que interroga a Ainara sobre la verdadera relación que mantiene con el chico del coro, somos testigos de cómo a base de zalamería y buenas palabras, va llevándose a la joven a su terreno poco a poco. La manera ambigua y sinuosa con la que Aranburu gestiona su personaje provoca que nunca sepamos bien qué esperar de esta monja que tanto poder tiene sobre el destino de una adolescente, y contribuye al debate sobre la película. La serenidad y contención con las que replica a Patricia López Arnaiz, con inteligentes apostillas incluidas (ese “claro, el respeto ante todo” pronunciado con tono burlón o el irónico “tu hermana se expresa perfectamente”), son herramientas para conformar un duelo interpretativo de altura. También continúa vigente el impacto que causó el año pasado la serie “Querer”, donde Nagore ofrecía un trabajo magistral, y que inevitablemente aún resonará en el recuerdo de los académicos a la hora de decidir a qué actriz premiar. Vestir los hábitos en la gran pantalla suele traer suerte en esta categoría, como prueba el Goya de la inolvidable María Luisa Ponte de “Canción de cuna”, o sin ir más lejos, la Clara Segura de “El 47”.
En contra: El trabajo interpretativo de Nagore es tan sutil que puede que los académicos no lleguen a apreciar todos los matices y dobleces de su labor. Además, el favoritismo de “Los domingos” puede causar el efecto contrario al deseado: esta categoría ha sido tradicionalmente propicia para que los académicos aprovechen para repartir premios y engrosar el botín de otras cintas destacadas del año. Películas que fueron las absolutas triunfadoras de sus ediciones como “As bestas”, “El buen patrón”, “Las niñas”, “La isla mínima” o “Blancanieves” vieron cómo sus actrices de reparto caían derrotadas.
MIRYAM GALLEGO, por Romería
1ª nominación

A favor: Su presentación en la sastrería constituye todo un ejemplo de cómo definir el carácter de un personaje en apenas unos minutos. En su altivez mientras baja las escaleras, su amabilidad fingida con sus clientes o en la manera en que observa las axilas sin depilar de su sobrina, nos damos cuenta cómo Gallego ha sabido componer a una ricachona clasista y prejuiciosa. Su lengua afilada al pronunciar sus diálogos unido a su particular tono tan cantarín son herramientas de un trabajo más metódico de lo que parece: esa manera de responder “Modernas…” cuando Marina le dice que no se va a casar refleja a la perfección el sentir de su Olalla. La retranca gallega que destila su personaje es una aportación propia de la ourensana que no estaba sobre el papel. Basándose en la ironía, logra exprimir al máximo sus apariciones y aporta los momentos más divertidos de la película.
En contra: El reparto de secundarios de “Romería” es tan amplio que deja muy poco metraje disponible para los familiares de la protagonista, siendo el papel de Miryam el más breve en tiempo en pantalla de las cinco nominadas. Gallego es una actriz fundamentalmente televisiva, con muy pocas apariciones en cine, lo que puede dificultar que el gremio de académicos la acoja. Igualmente, la inesperada omisión de “Romería” en Mejor Película reduce automáticamente sus opciones de premio: las últimas 8 actrices de reparto que ganaron el Goya compitieron por filmes que estaban presentes en la categoría principal.
ELENA IRURETA, por Sorda
1ª nominación

A favor: Es una actriz a la que llevamos viendo tanto tiempo en pantalla que parece imposible que todavía no contara con ninguna nominación en su haber. El de “Sorda” es un papel que resume muy bien lo que es Elena Irureta como actriz: poseedora de un desparpajo y naturalidad muy característicos, que nos hacen sentirla como alguien más de nuestra familia. A través de su Elvira se comporta de manera muy diferente cuando trata con su hija o con su nieta. En los momentos compartidos con el bebé, Irureta derrocha luminosidad, abrazando el amor infinito de abuela mientras canta a la pequeña canciones infantiles. Más dureza muestra en las interacciones con Ángela, en las que sabe transmitir cómo el trato con su hija no le resulta fácil (ese “¡díselo tú, que a mí me la monta!” pronunciado con la franqueza y espontaneidad habitual de la actriz). Pero si tenemos que rescatar un momento de su trabajo es sin duda cuando narra cómo un perro de peluche le sirvió para canalizar su incomprensión a la hora de relacionarse con su hija. Cuando Irureta confiesa “los médicos me dijeron que te hablara, pero yo no podía”, logra transmitir el dolor interno por una herida que permanece y el saneamiento a través del reconocimiento de los errores propios. Premiar a Elena Irureta supondría reconocer a una actriz que sabe maximizar sus apariciones en pantalla, así como cerrar los paralelismos con su inseparable Ane Gabarain, con quien tantas veces ha compartido escena en décadas de carrera, y que fue reconocida con el Goya a actriz secundaria hace un par de años.
En contra: Reconozcámoslo: su papel no es de Goya, hasta el punto de que la propia actriz de Zumaia ha expuesto en recientes entrevistas su perplejidad por el hecho de estar siendo nominada durante toda la temporada por un rol que no tiene la entidad suficiente para ser merecedor de premios.
MARÍA DE MEDEIROS, por Una quinta portuguesa
1ª nominación

A favor: Es la secundaria del año: un personajazo que es engrandecido gracias a la luz y al magnetismo que aporta la actriz portuguesa. El trabajo de Medeiros va más allá de encarnar un papel, sino que es quien contribuye como nadie a imprimir el tono del filme: su aire enigmático, su entonación pausada o su sugerente delicadeza son los cimientos que sientan las bases de ese pequeño rincón feliz que constituye la película. Medeiros transmite a la perfección la melancolía que envuelve a su personaje, y en los monólogos en los que expresa su añoranza por esa Angola que tuvo que abandonar y la incómoda sensación de sentirse extranjera en su propio país (“esta quinta ha sido mi libertad y mi prisión”), llega a conmover. Lo maravilloso y sorprendente es la capacidad de transmisión de Medeiros sin necesidad de ningún exceso dramático, con una ligereza y suavidad reconfortantes que ejercen de efecto balsámico. A base de leves sonrisas y miradas cálidas, construye una Amalia cautivadora. El trabajo de Medeiros es tan completo que le permite manejar la ironía (“El verdadero Manuel no habría cometido ese error”), abrazar el humor (esa historia contada desde la perspectiva de un ladrón) o incluso enfrentarse a las siempre difíciles escenas de borrachera. La emoción contenida que atraviesa todo su trabajo alcanza su culminación en esa mágica partida de cartas que conducirá a una revelación. Si tras ver “Una quinta portuguesa” sentimos que la familia escogida puede aparecer de la forma más inesperada, es en gran parte gracias a la fascinante interpretación de María de Medeiros.
En contra: El tradicional desdén con el que España ha tratado históricamente a la vecina Portugal llega hasta la Academia. Un ejemplo es la categoría de película europea, donde no ha sido hasta este año cuando una película portuguesa ha sido nominada por primera vez. Eso sí, ¡hablada en inglés!, lo que hace confiar poco en las opciones de Medeiros.
ELVIRA MÍNGUEZ, por La cena
5ª nominación / 1 Goya

A favor: Es la única actriz del quinteto que ha sido nominada con anterioridad, lo que hace presumir que de entrada ya cuenta con un fandom dentro de la Academia del que sus compañeras de nominación hasta ahora carecen. “La cena” supone el regreso de una actriz de carácter, con un registro que domina sobradamente. Su primera aparición en pantalla, cuando exclama “A la culona ni agua”, tras ser reclamada para cocinar para Franco, corta la respiración por la severidad e inclemencia con la que articula su afrenta. La presencia imponente de Mínguez actúa de contrapunto perfecto ante el odioso personaje de Carmen Balagué y en sus careos con ella, la vallisoletana rezuma en todo momento la dignidad de aquel que tiene la razón de su lado. Elvira muestra una vez más que es una secundaria siempre eficaz, que cuando entra en pantalla revoluciona la escena, y que hasta en los momentos más breves, como esos abrazos a Alberto San Juan o a Óscar Lasarte, transmite emoción y honestidad. Puede actuar como premio de consolación para “La cena”, que pese a su éxito, no parece tener demasiadas opciones de convertir sus nominaciones en galardón.
En contra: Da la sensación de que le faltan una o dos escenas más para llegar a tener opciones de victoria; su papel nos acaba sabiendo a poco. Es la única de las nominadas que participa en una película dirigida por un hombre, siendo ésta una categoría en la que las mujeres cineastas han demostrado su fortaleza: 4 de las últimas 5 ganadoras a actriz de reparto fueron dirigidas por una mujer.
JAVIER CASTAÑEDA
