Ranking de los 30 mayores fiascos de taquilla del cine español en 2025

Con el pescado ya vendido y tras un año analizando la taquilla cinematográfica -una de nuestras grandes obsesiones-, es momento de hablar de los mayores disgustos que nos ha dejado el 2025. Para ello, hemos valorado sus resultados en base al tipo de lanzamiento y ambiciones comerciales. Como siempre, analizamos en cada caso los posibles motivos de su fracaso.

Estos son los 30 mayores fiascos de taquilla del cine español en 2025:

30. Un fantasma en la batalla, de Agustín Díaz Yanez. No solemos incluir en este tipo de artículos a producciones Netflix dadas las particularidades de sus escasos lanzamientos en pantalla grande, así como su omisión de cifras. Pero gracias a la ficha del ICAA podemos saber que el thriller dirigido por Díaz Yanez ingresó 158.786 €. Aun conscientes que estamos ante un lanzamiento técnico en unas 100 salas durante unas pocas semanas, se trata de un débil resultado para una de las pelis fuertes del año, cuyo escaso entusiasmo en cines se extendió a su salto a la plataforma siniestra. Pese a las críticas mixto-positivas, pagó cara la cercanía de La Infiltrada -exactamente la misma historia, por mucho que algunos lo nieguen-. Su exceso de pulcritud, su frialdad y un endeble manejo de la tensión la hizo sucumbir ante la potencia del film de Echevarría. Así como su personaje principal, hermético y de evolución plana, que palidece ante la fuerza de Carolina Yuste.

29. Daniela Forever, de Nacho Vigalongo. La presencia de la estrella de Hollywood Henry Golding y una buena factura técnica invitaban a cierto optimismo, pese a la trayectoria poco rutilante de su director en el boxoffice. Sin embargo, acabó sus días con solo 26.760 € ingresados en salas. La historia romántica de ciencia ficción se alejaba del encanto de ¡Olvídate de mí!, uno de sus referentes. Tampoco acabó de conectar el toque de excentricidad marca Vigalondo, especialmente en sus fallidas incursiones cómicas. Para colmo, su protagonista apenas se dejó ver durante la promoción.

28. Playa de lobos, de Javier Veiga. Con un atractivo tándem protagonista (Dani Rovira y Guillermo Francella) y tono cómico adulto, pretendía seducir al target senior que recientemente había abrazado a La cena. Pero a su decepcionante estreno le siguió un desplome definitivo. Aún está en cines, pero cerrará con una recaudación en torno a los 150K€. Con prácticamente solo dos personajes y puro diálogo, por momentos se ahoga en su esquema teatral, pudiendo resultar algo cargante en algunos momentos.

27. Coartadas, de Martín Cuervo. Sigue en cartelera pero apunta a un final inferior a los 800K€, muy por debajo de las proyecciones de un film avalado por Atresmedia, con actores populares y remake de uno de los grandes fenómenos de taquilla en Francia. La fórmula remake que tantas alegrías nos ha dado en los últimos años está mostrando cierto desgaste debido a una creciente desidia y estándares de calidad cada vez menos exigentes.

26. 200% Wolf. Esta coproducción de animación parecía que iba a dar una inesperable alegría a la cuota española. No en vano, había logrado entrar en el top 10 en todos los países donde había estrenado (unos 25). Sin embargo, y pese a su participación en la producción, España fue la excepción: con 180 copias tan solo pudo arrancar en el top 18, y cerrará su paso por salas con un ingreso total probablemente por debajo de los 100K€. Coincidió con el cénit de Zootrópolis, y la campaña, además de discreta, fue del todo ineficaz, algo que debería revisarse a tenor de la retahíla de fiascos de la animación local.

25. El cielo de los animales, de Santi Amodeo. Decir que no llegó a recaudar 10.000 € es sencillamente demoledor. De nada sirvió contar con nombres como Raúl Arévalo, Manolo Solo o Jesús Carroza. Una propuesta compleja, con la muerte como eje argumental y que coquetea con la fantasía y el humor surrealista. Pese a sus atractivos, se podría clasificar como claro arquetipo de película «antipúblico», excéntrica y enfrentándose sin tapujos a asuntos peliagudos como el cáncer. Como suele ocurrir en las películas de episodios, hay un gran desnivel entre ellos.

24. Morlaix, de Jaime Rosales. Quizá nadie se acuerde, pero el pasado mes de marzo estrenó película uno de nuestros autores más reconocido. Rosales no es que sea un imán para las taquillas, pero esos 23.439 € de recaudación total suponen la peor cifra de toda su filmografía tras Sueño y silencio. Con rodaje, coproducción y elenco francés, careció de efecto «local», percibiéndose como un drama intimista galo más. Y si en el país vecino pasó inadvertida, imaginen aquí.

23. Los aitas, de Borja Cobeaga. Sus 477K€ podrían parecer aceptables en medio del rosario de «ingresos fantasma» que veremos en esta selección. Sin embargo, con semejante combo (director + actores + comedia familiar) se esperaba mucho más. Entre sus problemas destacan un extraño tono frío y escasísimo humor, lejos del ingenio habitual de su autor.

22. La fiebre de los ricos, de Galder Gaztelu-Urrutia. Era una de las grandes producciones del año. El director de El hoyo lanzaba una nueva distopia, esta vez asaltando las salas de cine y apostando por un elenco internacional. El resultado (126K€) fue del todo decepcionante. La película no está mal, pero carece de la fascinación del film que encumbró a su director, no cuenta con un reparto atractivo y su aspecto es el de un producto más de la churrería Netflix.

21. Enemigos, de David Valero. Este drama quinqui adolescente gustó bastante en Málaga, pero no supo captar a su target. Que una buena peli salga con 256 copias y cierre con 170K€ es digno de análisis. La campaña fue tan escasa como deficiente, incapaz de resaltar los muchos atractivos de una potente película que, bien llevada, podría conquistar a todo tipo de publico (tanto cinéfilo como mainstream). Esperamos tenga su mención en los Goya: Hugo Wetzel protagoniza la mejor interpretación revelación del año.

20. Bajo un volcán, de Martín Cuervo. Una sonora campaña abanderada por su star, William Levy, pretendía atrapar a fans del actor, con un rango de edad tirando a madurito (Mercedes Milá a la cabeza) que se está haciendo notar en cines. Tras salir en 220 complejos, este thriller romántico acabó sus días con 218K€. Críticas demoledoras y polémicas que mermaron la imagen de su star contribuyeron al fiasco. Por razones que nadie conoce, se ha anunciado una segunda parte.   

19. Gaua, de Paul Urkijo. Es la mejor película de terror que nos ha dado el cine español en 2025 (y una de las mejores en general). Desgraciadamente, sus cifras -acabará en torno a los 250K€- no se acercan a las de Irati, anterior trabajo de Urkijo. Su calidad y espectacularidad son incuestionables, pero quizá los forofos del género esperaban algo más fácilmente «masticable». Esta vez, su componente local vasco no logró de atravesar el resto de España. La recomendamos encarecidamente.

18. Me has robado el corazón, de Chus Gutiérrez. Con un guapérrimo Oscar Casas a la cabeza -sin nada que envidiar a su hermanísimo en su cenit como sexymbol juvenil-, todos coinciden en la solvencia de esta rom com como artefacto de entretenimiento. Pero el público joven-femenino parece cada vez más alejado de los cines y, con un lanzamiento en 292 complejos vía Sony, no se desprendió de su aura de peli de plataformas, incumpliendo las expectativas. Sigue en cartelera y, tras hundirse en su segunda semana, aspira a un final sobre los 600K€. 

17. Subsuelo, de Fernado Franco. La consideramos la gran tragedia de la taquilla cinematográfica este año. Se trata de uno de los peliculones del 2025, merecedor no solo de premios sino de mucho más de calor en taquilla que esos dolorosos 22K€ recaudados. ¿Qué falló? Con una atmósfera retorcida y malsana, y sin caras populares en su cast, sospechábamos que no era un film comercial. Su impacto crítico y festivalero fue injustamente comedido, impidiendo que llamara la atención del target más cinéfilo. Aún así, el castigo fue excesivo.

16. Hamburgo, de Lino Escalera. Este thriller nocturno ingresó 26.335 € pese a su solvencia, buenas interpretaciones y la presencia de uno de los actores más populares del país como Jaime Lorente. Lo cierto es que el guion no traía demasiada novedad y su dureza jugó comercialmente en su contra, adoleciendo de falta de acción y un mayor entretenimiento.

15. Vieja loca, de Martín Mauregui. Parecía la esperanza del cine de terror español tras un año aciago. Su productor, Jota Bayona, contribuyó enérgicamente en la promoción de este film protagonizado por una de nuestras grandes damas de la interpretación: Carmen Maura. Tras un lanzamiento en 200 cines, se desplomó y acabó sus días con unos intrascendentes 177K€. El público -especialmente el senior al que podía apelar la presencia de Maura- no entendió su humor y coqueteos gore.

14. Sigue mi voz, de Inés Pintor Sierra y Pablo Santidrián. Desaprovechó por completo el fandom de la popular novela de Ariana Godoy. Definitivamente, el target juvenil está resultando cada vez más complicado, pero sus 130K€ de recaudación final (salió en 224 cines) superaron los peores pronósticos. De nuevo, apuntamos a ese aspecto de peli que en cuatro días estará en plataformas y quizá cierta obsolescencia marketiniana: da la sensación de que las productoras/distribuidoras no acaban de actualizar sus estrategias publicitarias a la hora de acceder a los jóvenes. El casting sin actores populares tampoco ayudó.

13. La furia, de Gemma Blasco. Fue una de las grandes triunfadoras del palmarés de Málaga, certamen que vio cómo varios de sus títulos (Sorda, Una quinta portuguesa, La buena letra, Muy lejos o La deuda) conectaron con el público senior-cinéfilo, logrando meritorias recaudaciones dentro de sus aspiraciones. Sin embargo, la de Blasco se conformó con unos insignificantes 42K€. Al hecho de tener de por sí una historia central difícil de digerir, se suma el que la directora parece especialmente empeñada en incomodar al espectador (esas escenas de matanzas de cerdo…).

12. Todo lo que no sé, de Ana Lambarri. Pero es esta ópera prima la película competidora en Málaga 2025 que ostenta el dudoso honor de ser la que peor recaudación ha obtenido. Sabíamos que no era una cinta para hacer caja, pero sí contaba con algún atractivo para amantes de cine de autor de mirada femenina, incluso en este caso con cierto componente local-vasco. Los devaneos emocionales de una desastrosa treintañera resultaron carentes de interés para el público, y parte de los (pocos) espectadores que la vieron la tacharon de algo irritante. Sus 6.624 € son la nada.

11. Los Tigres, de Alberto Rodríguez. Que no nos engañen sus 1,1M€ (la mejor recaudación de este top). Se trata de una producción de 8M€ de la mano de uno de nuestros grandes directores, de la que esperaba mucho en todos los sentidos. Pero el film no convenció con la rotundidad a la que nos tiene acostumbrados Rodríguez, mostrando cierto estancamiento en sus historias, con un guion alejado de la pegada habitual de sus creadores. Además, la coincidencia en cartel con el apogeo de las más inspiradas La Cena y Los Domingos provocó un efecto eclipse.

10. El talento, de Polo Menárguez. Ester Expósito -la actriz española con más seguidores en Instagram- se está convirtiendo en una habitual de estos rankings. Su jugoso dilema moral y la presencia de actores de prestigio como Pedro Casablanc auguraban una taquilla muy superior a los 122K€ cosechados. La adaptación de la novela carecía de la fuerza necesaria, faltándole mucha «chicha». Su obviedad y superficialidad ahuyentaron al público adulto, mientras que para el joven resultó lenta y aburrida.

9. Todos los lados de la cama, de Samantha López Speranza. Apuntaba a ser una de las alegrías de taquilla del 2025 por tratarse de la secuela de dos comedias tan antológicas como Al otro lado de la cama y Los dos lados de la cama. Su resultado (850K€) es de los más altos que verás en este ranking, pero se trata del segundo peor de la otrora infalible Telecinco en la última década, solo por detrás de Mi otro Jon (2023). ¿La razón? Además del ocaso televisivo de Mediaset, el film hace aguas por todos lados, a años luz del ingenio de sus precursoras, espantando hasta al público menos exigente.

8. Norbert, de José Corral Llorente. No existe precedente de un film de animación distribuido por Disney en tantos cines (282) con un resultado global tan raquítico (100K€). La promoción engañó al dirigirse a los niños, pese a tratarse de un tono adulto con temática de espionaje y mensaje anticapitalista, algo que resultó indigerible para los pequeños, provocando no pocos abandonos de salas de familias incautas.

7. La tregua, de Miguel Ángel Vivas. Todo nos evocaba al éxito El fotógrafo de Mauthausen: buena producción, basada en hechos reales acaecidos durante el nazismo, gran director y transformación impactante de actores jóvenes pero sobradamente preparados (y que cuentan con una legión de fans). Tras un débil estreno, se desplomó con uno de los peores comportamientos del año, apenas multiplicando por 2. Es uno de esos casos difíciles de analizar, porque los comentarios fueron positivos. Entre las posibles razones, una temática de escaso gancho para el fandom de los protagonistas y una duración excesiva (150 min) que le restó pases en un momento ya de por sí de insoportable convivencia en cines. Fue el claro ejemplo de víctima perfecta de los «Juegos del Hambre en carteleras»: en la semana de su estreno convivieron ¡¡trece!! películas españolas entre las 25 más taquilleras.

6. Singular, de Alberto Gastesi. Thriller intimista en torno a la IA. Producto complejo, a medio camino entre lo comercial y lo autoral, sin destacar especialmente en ninguna de las dos vertientes. Aun así, es totalmente excepcional encontrar cifras tan exiguas (poco más de 100K€ globales) en un lanzamiento de Warner, además protagonizado por una de las actrices del momento como Patricia López Arnáiz.

5. Las irresponsables, de Laura Mañá. Sus hechuras (comedia ácida catalana, grandes actrices y respaldo Atresmedia) evocaban al fenómeno Casa en flames y prometían hacer las delicias del público maduro femenino, máximo responsable del auge del cine adulto en las últimas temporadas. Sin embargo, saldó con un paupérrimo monto de 135K€, colocándose como el 2º peor resultado de la extensa filmografía de Atresmedia, solo por detrás de Un mal día lo tiene cualquiera (Eva Hache, 2024). En las antípodas del éxito de Dani de la Orden, todo fallaba: gags, timing cómico, guion, aspecto técnico…

4. Un año y un día, de Alejandro San Martín. Aún no entendemos qué sucedió con este lanzamiento. Contexto: primera película para los cines protagonizada por Nicole Wallace, una de las personas con más fans -11M en Instagram- de nuestro país, cuya saga Culpa arrasa en Amazon Prime. Este drama romántico contaba con canciones de la propia Wallace y coprotagonizaba Luis Fernández, a la postre uno de los nombres de moda de la ficción televisiva en aquél momento. Salió en 50 cines y totalizó 20.100 € tras un visto y no visto en salas. Los pocos que la vieron la acusaron de ñoña, pastelosa y de dudosa calidad pero, ¿desde cuándo le importa eso a su target? Por suerte, le fue mejor en su salto a Prime.

3. 8, de Julio Medem. Siete largos años habían transcurrido desde el último estreno de Medem, El árbol de la sangre, película que generó titulares en su día por ser el peor resultado de su filmografía con 323.304 €. Esa cifra es todo un botín si la comparamos con los 53.512 € obtenidos por 8, su incomprendido drama romántico que, además del renombre de su autor, estaba plagado de actores atractivos. Los excesos poéticos y la inverosimilitud de su historia desconcertaron a los espectadores ajenos al universo Medem, mientras que sus fieles se decepcionaron ante un film con muy lejanos ecos de la creatividad y fascinación de sus mejores obras.

2. Uno Equis Dos, de Alberto Utrera. Con 150 copias y 4.800 € de recaudación, estamos ante el peor promedio de estreno este año, acabando sus días con 10.795 €, cifra decrépita para un thriller protagonizado por uno de nuestros rostros más conocidos y acostumbrado a hacerlo bien en taquillas como Paco León, acompañado de actores muy en boga televisiva como Raúl Tejón, Kimberley Tell, Adam Jezierski y Stéphanie Magnin. Verdaderamente cuesta encontrar un peor registro. Pese a sus caras, la película se estrenó sin el menor soporte promocional. Su premisa en torno a una quiniela contenía elementos jugosos, pero el guion desbarra y en su cóctel de géneros no funciona ninguno de los ingredientes: ni thriller, ni comedia ácida, ni drama sobre relaciones de pareja…

1. Ya no quedan junglas, de Luis Gabriel Beristáin. Ambiciosa producción protagonizada por Ron Perlman, el legendario Hellboy, acompañado de una de las actrices españolas del momento como Megan Montaner. Completaban reparto la superestrella musical Natti Natasha y actores tan atractivos como Hovik Keuchkerian, Karra Elejalde o Itziar Ituño. Con lanzamiento de Universal en 251 cines, nada podía fallar. Pinchó con un opening de 100K€, pero lo realmente llamativo fue su comportamiento, el peor visto este año: sus caídas durante las dos siguientes semanas fueron del 85% y 95% respectivamente, desapareciendo en tiempo récord de carteleras con un monto de 183K€, un multiplicador de 1,8 que pocas veces se ha visto. Este thriller descarrila por su ausencia de sentido del ridículo, con una historia de antihéroe repleta de clichés y de dudoso entretenimiento. Extrañamente, no se le vio el pelo a su protagonista durante la campaña, pese al juego que podría haber dado en los habituales talk shows televisivos.

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