
Por fin se ha producido la presentación a concurso de Romería, tercer largometraje de Carla Simón, cuyas dos películas precursoras –Verano 1993 y Alcarràs– dejaron un reguero de reconocimientos.
Carla Simón era la 2ª directora española que lograba acceder a la Sección Oficial de Cannes, y por fortuna el recibimiento crítico se aleja mucho del que vivió Isabel Coixet allá por 2009 con la vapuleada Mapa de los sonidos de Tokio.
Al igual que Sirat, Romería ha supuesto un soplo de aire fresco, aunque hay dudas respecto a su posición en «Palmómetros» y opciones a rubros.
Pros: Gran ovación y unanimidad crítica positiva. En contraste a Alpha, su tratamiento del SIDA ha sido muy alabado. El no haber una auténtica front runner deja más opciones a nuevas voces.
Contras: No parece haber tenido el estruendo de O agente secreto o Sirat. Los fuertes nombres de esta misma jornada podrían eclipsar su presentación.
Pronóstico: Sus opciones pasarían por alguna mención especial. Con más dificultades dirección o interpretación.
