Premios Goya 2025: los premios más emocionantes en la gala más fría. Análisis, curiosidades y repaso de los #Goya2025

Reposada la gala de los premios Goya 2025, es hora de analizar el palmarés, así como el desarrollo de la gala celebrada en Granada. Os dejamos con nuestro análisis, curiosidades y repaso de los Goya 2025:

Afombra poco mágica. Una alfombra roja de lo más deslucida, con una pasarela estrecha, techos bajos y esa escalera infernal que los invitados tuvieron que sufrir fue el preludio de lo que nos iba a ofrecer la gala.

Gélida Granada. En los premios más inciertos y emocionantes que se recuerda, se vivió una gala extrañamente fría, con un desangelado guion y una desconcertante escaleta.

Nuestras Thelma & Louise. Watling y Verdú cumplieron sin deslumbrar, algo encorsetadas ante un guion poco chispeante y cuyo humor apenas provocaba medias sonrisas.

El influjo Benidorm. Los errores técnicos, especialmente en los números -demasiados- musicales, nos hicieron recordar demasiado al Benidorm Fest de hacía una semana.

¡Que les quiten el sonido! El sopor no renunció a su cuota habitual en estas galas. Siguen sin erradicarse discursos inmisericordes: no puede ser que en mejor sonido hablen tres personas durante 15 minutos. Otros que pusieron a prueba la paciencia del espectador fueron Mejor Película de Animación, Salva Reina -y su más estridente que nunca voz- o el insufrible discurso del presidente. Además, se puso de manifiesto más que nunca lo innecesario del premio internacional gracias al soporífero speech de Gere con una traducción automática que no estaba coordinada a su voz. Tampoco nos pareció necesario el largo y poco inspirado discurso de la hija de Marisa Paredes, ya mencionada previamente por presentadores, presidente, galardonados y cuyo video-homenaje hubiese sido suficiente.

Solà prende la gala. El ganador de mejor guion original no se conformó con ser el primero que gana con un libreto en catalán, sino que volvió a cuajar el mejor agradecimiento de la velada, tras emocionarnos durante toda la temporada de premios. Otros que brillaron con sus discursos fueron Agustín Almodóvar, Javier Macipe, C. Tangana o los distribuidores de Emilia Perez (estos dos últimos lamentando la cancelación a Karla Sofía Gascón). Aunque el momentazo fue el Goya de Honor a Aitana, con una emotiva presentación de Verdú y un discurso a enmarcar de la insuficientemente valorada actriz.

Había un segundo premio. El ex aequo El 47 y La infiltrada hizo historia, un empate que solo se había producido anteriormente en cortometraje (año 1991).

Otra dupla inédita. Tampoco nunca antes se había otorgado un premio a una codirección -Pol Rodríguez e Isaki Lacuesta-. Esto solo había sucedido en dirección novel.

Los premios del público. Con permiso de Casa en flames, estamos ante las dos películas más queridas por el público. La infiltrada es 8ª más taquillera tras Los Otros, Mar adentro, Campeones, Celda 211, Volver, Todo sobre mi madre y Los lunes al sol.

Reivindicación y calado social. El 47 supone el 5⁰ triunfo histórico para un drama social. Del palmarés global se pueden extraer reivindicaciones muy plurales: la identidad catalana mediante los inmigrantes andaluces y extremeños, la vivienda digna, las cicatrices del conflicto vasco, la muerte digna, los estragos de las adicciones o la maternidad imperfecta.

Idioma inédito. Por primera vez, una película en lengua no española ganó en película Iberoamericana (la brasileña Aún estoy aquí).

Identidad catalana y vasca. Tras Pa negre (2009), volvió a ganar una película en catalán. El conflicto vasco había vencido anteriormente con Días contados (1994).

Basado en hechos reales. El 47 y La infiltrada encadenan tres ediciones cuya ganadora está basada en hecho reales, siendo ya ocho en el palmarés histórico.

Premios repartidos. Además del shock con las dos ganadoras, resulta sorprendente que dirección, dirección novel, guion original y guion adaptado lo ganaran películas diferentes, algo inédito hasta hoy. Y es que, en una edición tan incierta, no hubo una gran acaparadora, estando los premios gordos del todo repartidos, con menciones importantes a Segundo premio, La habitación de al lado, Marco, La virgen roja, La estrella azul y Casa en flames.

Triunfadoras no arrasadoras. Pese a ser la más premiada -5 Goyas-, El 47 es la única junto a Campeones que gana mejor película sin estar premiada en otro de los 5 premios más importantes (dirección, guiones y actores protagonistas). La de Barrena logra el segundo Goya a mejor película para una cinta no nominada en dirección tras El bosque animando. Por su parte, con dos estatuillas, La infiltrada es la ganadora a mejor película más escueta de la historia de los premios empatando con Amantes (1991).

Echevarría se infiltra. La directora vasca es la cuarta mujer -tras Bollaín, Coixet y Palomero- que gana en mejor película. Supone el séptimo thriller (el primero dirigido por mujer) ganador.

Se rompió el amuleto de Carla Simón. Un incontestable Javier Macipe rompió la racha de 7 ediciones consecutivas ganando mujeres en dirección novel.

Los secundarios de Torre Baró. Por cuarta vez en los Goya, los dos actores de reparto son de la misma peli. Sólo ocurrió antes con Belle Epoque, Mar adentro y Ocho apellidos vascos.

De Iglesia a Catedral. Alberto Iglesias extendió su leyenda con sus 12 premios a mejor música original.

Eduard Fernández se «marcó» el record. 23 años después de su premio por Fausto 5.0, Fernández logró el Goya actoral protagonista más espaciado desde el anterior. Además, se convierte con 4 premios en el 2º hombre más premiado tras Bardem.

Almodóvar pierde su virginidad. Por increíble que parezca, fue la primera vez que una película de Almodovar ganaba fotografía. Asimismo, Almodóvar nunca antes fue premiado en guion adaptado, algo que le permitió engrosar su palmarés de cineasta más premiado: 4 al productor/mejor película, 3 como mejor director, 3 como mejor guionista y 1 al productor/mejor película Iberoamericana).

Se cae la Torre de Antonio. Salva Reina dio el campanazo al materializar su 1ª nominación al Goya, en el que parecía un premio cantado para De la Torre. Fue, tal vez, la gran sorpresa del palmarés, convirtiendo a Los destellos en la gran olvidada de la noche.

Cuando los precursores no aciertan. El premio de Reina sorprende más sabiendo que fue el único de los cinco nominados que no había ganado algún precursor (De la Fuente ganó el Feroz, Auquer el Gaudí, De la Torre y Tosar el CEC).

Se quemaron sus opciones. Nunca antes -y son 15 los precedentes- una película con al menos 5 nominaciones interpretativas como Casa en llamas había dejado su casillero actoral vacío.

El oráculo de los Forqué. Sin duda Vilarasau era la mayor baza del film de De la Orden, pero los Forqué ya nos avisaron con su premio a Yuste: han acertado siempre excepto el año de Belen Cuesta-Marta Nieto.

Don-hostia. El Festival de San Sebastián no ha colocado un sólo Goya, ya sea técnico, de una película de su pasada Sección Oficial a concurso, algo de lo que no encontramos precedentes recientes.

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