Ranking de las 10 películas españolas más eróticas del 2024

Cada año nos quejamos de la escasa potencia de nuestro ranking erótico, pero es probable que éste haya sido el más difícil de completar, demostrando que el sexo se está convirtiendo en un tabú para el grueso de los proyectos cinematográficos.

Sirva nuestra particular selección como homenaje a quienes han huido de la pacatería extrema imperante. Estas son las 10 películas españolas más eróticas del 2024 (*películas estrenadas comercialmente en 2024).

**ALERTA SPOILERS. EL ARTÍCULO INCLUYE DESCRIPCIONES DE ESCENAS QUE PUEDEN DESVELAR PARTES FUNDAMENTALES DE LA TRAMA**

10. El aspirante, de Juan Gautier

¡Qué bien ha crecido el jovencito hijo de Luis Tosar en Todos los nombres de Dios! Lucas Nabor hace honor a su apellido en una escena en la que trata de estimular su miembro tras vivir un gatillazo junto a su novia. También podemos admirar sus grandes pelotas. Y eso es todo en el terreno erótico, una lástima ambientándose en escenarios tan propicios para la concupiscencia como las residencias universitarias. En cualquier caso, suficiente para un ranking en un año de escasas alegrías.


9 – Tú no eres yo, de Marisa Crespo y Moisés Romera

Este terrorífico film goza de toda nuestra simpatía. No sólo porque es excelente, sino por su molona iniciativa de exhibición con pases nudistas exclusivos, a los que el -disperso por todo el mundo- equipo de Cinespain hubiese asistido encantado. Ojo, que se trata de un naturismo que promueve una desnudez no asociada a la sexualidad. De hecho, en esta ocasión habría que redefinir el concepto de «erótico» para justificar esta presencia en nuestro top, que es de todo menos sexual. Digamos que la mencionada iniciativa nudista tiene todo el sentido, evocando el terrorífico ritual satánico final del film. En él vemos a Jorge Motos -atención a su sorprendente interpretación- yaciendo desnudo mientras todos los asistentes a la particular cena de Nochebuena hacen sus fechorías en pelota picada, destacando el integral de Anna Kurikka. 


8- Escanyapobres, de Ibai Abad

Àlex Brendemühl encarna a Oleguer, un codicioso usurero de un pueblo de la Cataluña del siglo XIX. Cuando expropia la masía de Cileta (Mireia Vilapuig) y su familia, la joven hará todo lo posible para recuperar su casa. Oleguer sucumbe ante la provocación de la bella campesina en un encuentro sexual de gran simbolismo, con una moneda ejerciendo de particular juguete erótico. En una escena onírica posterior vemos a Cileta introduciéndose en la bañera junto a Oleguer, protagonizando ella un generoso desnudo integral. De nuevo, el dinero muy presente, confesando ella su deseo de poseer suficientes monedas como para cubrir todo su cuerpo con ellas, ¡pura lujuria y codicia!

Curiosamente, Brendemühl se convierte en el actor con más participaciones en el histórico de nuestros tops tras Stella Cadente, La Ofrenda, Akelarre y Creatura. Paradójicamente -y para disgusto de esta redacción-, el cabrón no enseña nada desde su legandario despelote en Entre vivir y soñar (2004).


7- Por donde pasa el silencio, de Sandra Romero

Como en cada Semana Santa en los últimos 15 años desde que se instaló en Madrid, Antonio (Antonio Araque) regresa a Écija para encontrarse con su familia, marcada por la complicada situación física y mental de Javier, su hermano mellizo. El reencuentro con su romance de juventud (Emmanuel Medina) da lugar a un buen polvazo. La secuencia destaca por su realismo, algo que define al propio film. Un polvo rústico y pueblerino entre dos hombres rudos, uno de ellos aparentemente heterosexual y padre de dos niñas. La película es precisamente una extensión del cortometraje homónimo que se centra en la relación de Antonio y Emmanuel, que el largometraje pasa de puntillas, más centrado en el drama familiar.


6- Segundo premio, de Isaki Lacuesta y Pol Rodríguez

Lacuesta regresa a nuestro ranking erótico ocho años después de entusiasmarnos con La propera pell. En un momento del film basado en Los Planetas, la batería -interpretada por Stéphanie Magnin- del legendario grupo explica cómo la única forma que tienen los dos protagonistas -Daniel Ibañez y Cristalino- de quererse el uno al otro es a través de una tercera persona. Entonces, una bellísima composición de montaje muestra la conexión entre los tres miembros de la banda, entrelazando escenas sexuales imaginarias según los puntos de vista de cada uno. La fantasía (¿o realidad?) arranca con Magnin en su lecho, desatándose su camisa y quedando desnuda. A continuación, la vemos junto a Cristalino dándose placer. Ibañez entra en escena, completando el ménage à trois. 

El proceso autodestructivo que vive el guitarrista interpretado por Cristalino le impide acudir a la grabación en Nueva York. Entonces, recibe la llamada de Ibáñez. El reflejo de un Cristalino vulnerable, totalmente desnudo frontalmente, se funde con la imagen de Ibáñez desde NY diciéndole: «tienes que venir».


 5 – El correo, de Daniel Calparsoro

Calparsoro no suele fallar en su combo acción + folleteo en cada cita anual, aunque lejos del nivel de films como Combustión. Iván (Arón Piper), un ambicioso joven vallecano, consigue ganarse la confianza de la mafia del blanqueo de capitales como transportista de maletines entre Suiza, Bélgica y España. Tras una noche de casino, termina follándose a la mujer del mafioso suizo. La tórrida secuencia deja un jugoso destete de Laura Sepul, pero es en la noche madrileña donde el fiestorro de billetes y droga con su colega Nourdin Batan desemboca con ambos empotrando a dos espectaculares mujeres, con desnudos integrales de ellas mientras que ellos enseñan culete y pubis. Pero quien realmente le pone a Piper es la hija (María Pedraza) del capo del blanqueo (Luís Tosar), la fruta prohibida que termina sucumbiendo a los encantos del joven delincuente, cabalgando sobre él a bordo de un lujoso Jet privado. Eso sí, la escena no puede ser más artificial, de esas en las que follan sin quitarse la ropa interior, que es lo que pasa siempre cuando la actriz se hace famosa (nada que ver con su despliegue en Amor). 

El apartado sexual se completa con un video íntimo del chantajeado José Manuel Poza recibiendo una lluvia dorada.


4 – Calladita, de Miguel Faus

Ana (Paula Grimaldo) es una inmigrante colombiana que trabaja de asistenta doméstica (sin contrato) de una aburguesada familia. El film disecciona el clasismo intrínseco en nuestra sociedad, regalándonos el mejor cunnilingus del año, una especie de catarsis de su protagonista, quien así clama su empoderamiento follando en la piscina -¡el juego que da ese flamenco!- de sus empleadores, demostrando saber disfrutar y estar mucho más viva que todos ellos.

El film también nos deja los desnudos integrales (culos y genitales) de los hermanos de la casa, Pol Hermoso y Violeta Rodríguez, dos niñatos pijos sumamente despreciables pero que, ¡menudos cuerpazos se gastan!


3 – Disco, Ibiza, Locomía, de Kike Maillo

Bajo el grito «todos a follar» de Jaime Lorente (Javier Font en la ficción), arranca una buena orgía bisex en la Ibiza desenfrenada de los 80. Era la época joven y libre de Locomía, iconos queer cuya ambigüedad y atractivo físico desatará la locura fan en Latinoamérica. Más adelante, esta vez en Madrid y bajo la euforia de su primer éxito discográfico, un nuevo fiestón de alcohol, coca y sexo no escatima en desnudos, con gran profusión de tetas y pollas. Eso sí, ninguna de su elenco de estrellas: ni Lorente ni Blanca Suárez enseñan más de la cuenta, ¡bah! 

Desgraciadamente, lo homoerótico parece estar sometido al filtro Netflix, desaprovechando el juego que podía haber dado ese revolcón entre Lorente-Speitzer cuyo resultado es de lo más insulso.


2 – Pídeme lo que quieras, de Lucía Alemany

Esta suerte de 50 sombras cañí aborda los juegos sexuales en las relaciones -uno de nuestros temas favoritos-, tales como los intercambios de parejas. Aunque comparte con el film de Sam Taylor cierto regustillo de artificio en lo que se suponía un relato erótico de alto voltaje, el sexo aquí lo es todo. Mario Ermito encarna a Eric, un apuesto empresario alemán que se encapricha de la joven secretaria Judith (Gabriela Andrada), entablando un peligroso romance. Por supuesto, ella sexualizada y él dominante. La joven y espectacular actriz es quien lo da todo, pasándose desnuda media película e incluyendo un frontal integral (su vello púbico postizo es ya patrimonio nacional), algo que no vemos en él, quien apenas se deja ver el culete. 

En un primer encuentro, Eric ata a Judith a la cama y venda sus ojos lamiendo todo su cuerpo para, de pronto, introducir a una mujer que le practica sexo oral sin que ella lo sepa. Un hecho que desatará la ira de Judith cuando lo descubra en los vídeos (porque lo que realmente le pone al cochino de Eric es grabarlo todo y verse después). 

La película también nos ofrece un «intento» de orgía a lo Eyes Wide Shut, algún trío o una escena voyeur. Y algo que nos ha resultado especialmente llamativo es la afección obsesiva del film por la masturbación, con incontables dedos a su prota.


1 –On The Go, de María Gisèle Royo y Julia de Castro

En un acuario de Madrid, una desnuda Chacha Huang lanza una confesión: es una sirena y debe regresar al mar o se secará. Arranca así la road movie más desinhibida y libérrima del año, capaz de exprimir al máximo el naturismo que desprende la luminosa costa andaluza, con esos caminos de arena a bordo de un Mustang descapotable en un lienzo de dunas, pinares y mar. Todo invita a bañarse y tomar el sol en bolas como sus tres protagonistas. Especialmente inolvidable la escena playera donde Jonathan (el ídolo juvenil Omar Ayuso) pasea un buen pollón mientras Milagros (Julia de Castro) deja el mejor desnudo femenino del año, fantástica comprando unas fresas (sin duda, muy a favor de la reivindicación de ambos a la no depilación). En un encuadre perfecto y de gran belleza, vemos a Huang masturbándose mientras Ayuso se baña y Castro la observa sonriendo. 

Milagros vivirá algún que otro polvazo buscando el deseado embarazo. Por su parte, Jonathan (Ayuso) alcanzará el éxtasis mientras su amante casual de WC le susurra cánticos flamencos. Una posterior mini orgía bear hará mojar la ropa íntima de más de un espectador


MENCIÓN ESPECIAL: La fotopolla de Dani de la Orden en Casa en flames.

PREMIO PACATERÍA EXTREMA 2024: El «no beso bollywoodense» entre Álvaro Morte y Mina El Hammani en Raqa.

Deja un comentario