
Las nominaciones de los Premios Goya de 2024 están cada vez más cerca y es un buen momento para mencionar a algunos de los intérpretes de nuestro cine que hasta ahora nunca han logrado ser nominados, pese a que lo han merecido en distintos momentos de su trayectoria.
En los últimos años la Academia ha hecho un esfuerzo por saldar viejas deudas y nombres como Aitana Sánchez-Gijón, Alex Brendemühl, Ramón Barea o Petra Martínez han estrenado su casillero de nominaciones recientemente. Sin embargo, aún quedan muchos actores que nos gustan sin recibir el reconocimiento de los Goya, así que utilizamos este ranking para reivindicar a 10 de ellos, y les deseamos que en poco tiempo vayan abandonando ese aura maldita de ignorados por los académicos.
10. SALVA REINA
Su mejor oportunidad de nominación: «ADIÓS»

Actor que no ha parado de trabajar desde que le descubrimos en un papel muy pequeño pero trascendental en “La isla mínima”, Salva Reina viene encadenando personajes muy atractivos que le harán merecedor de nominación más pronto que tarde.
En 2019 combinó un rol de protagonista absoluto en “Antes de la quema”, donde derrochaba desparpajo, con un fascinante secundario en “Adiós”. En los minutos que aparece en la cinta de Paco Cabezas sobrecoge verle en pleno mono de droga y está excelente llorando como un niño chico mostrando una vulnerabilidad que impresiona. En su composición de aquel yonqui se vislumbró un actor dispuesto a arriesgar, capaz de transitar en una misma escena por estados de ánimo contrapuestos.
Pese a que en los últimos años ha encadenado comedias, el año pasado sorprendió su rol en “Tregua(s)”, de mayor calado dramático, donde cumplía con nota el reto de levantar una película con sólo dos actores y en la que dejaba ver una aureola de galán hasta ahora desconocida. Su habilidad en la retórica, en una película que descansaba tanto en los continuos diálogos, así como la química que desprendía con Bruna Cusí (su mirada mientras la ve cantar en el karaoke hablaba por sí sola), supusieron un paso adelante en su carrera como intérprete. Está por ver si este año puede llegarle su primera nominación gracias a su sólido trabajo en “El 47”, donde compone un personaje muy entrañable, ayudado por su gracejo y encanto natural.
9. MANUELA VELLÉS
Su mejor oportunidad de nominación: «CAMINO»

Pocos retos más exigentes que debutar ante las cámaras como protagonista absoluta de una película de Julio Medem. Eso fue lo que le ocurrió a Manuela Vellés, cuando se metió en la piel de la “Caótica Ana” del director vasco. La película era muy atrevida visual y narrativamente pero la actriz madrileña superó el lance con nota, a pesar de ser un papel muy complicado por el viaje hipnótico que implicaba la película o el reto que suponía enfrentarse a unos diálogos a veces antinaturales.
Un año después, Vellés se colaba en el reparto de “Camino”, la película que fue la gran triunfadora de los Goya, logrando 6 cabezones. Sin embargo, ninguno de ellos fue para Manuela, pese a su estupendo trabajo como hermana de la protagonista que ya ha sido víctima del fanatismo religioso de la familia. La actriz conseguía transmitir cómo su personaje ha sido anulado por completo y convertido en un ser apocado atrapado en una terrible reclusión del Opus Dei. Además, nos descubrió su talento musical, cantando a la guitarra una canción inédita de Dover con una tristeza conmovedora.
Manuela Vellés también ofreció otra interpretación digna de nominación en “Secuestrados”, la incursión de Miguel Ángel Vivas en el terror al más puro estilo “Funny Games”. Allí Vellés ofrecía un trabajo increíble, que la llevaba al desquicie y a una angustia asfixiante. La actriz se entregaba al máximo en escenas de una dureza sin igual de tal forma que trasladaba al espectador el sufrimiento desesperado de su personaje. Pese a ser una interpretación increíble, escenas como la de la violación que sufre eran demasiado desgarradoras para pensar que los académicos podían rescatar este trabajo. Más fácil de ver es su papel en “Caída libre” este mismo año, donde interpreta a la amante del marido de Belén Rueda y sufre las iras de ésta, pero Manuela Vellés tendrá que seguir esperando para recibir su primera nominación.
8. VICENTE ROMERO
Su mejor oportunidad de nominación: «CELDA 211»

Uno de esos actores cuyo rostro es reconocido mayoritariamente por los espectador, pero que pocos sabrían acertar su nombre. Vicente Romero consiguió por primera vez la atención de los cinéfilos encarnando al hermano de Juan José Ballesta en “7 vírgenes”, donde estaba estupendo, y a partir del cual se convirtió en una presencia habitual en papeles de reparto, generalmente a través de personajes rudos e indeseables.
En su repertorio de villanos que perfectamente podrían haberse colado en los Goya destacan el Tachuela de “Celda 211” o el Triana de “Intemperie”. En la película de Daniel Monzón estaba espléndido como mezquino escudero de Malamadre que no se fía un pelo de Alberto Ammann y lograba provocar auténtico pavor sólo de pensar en tener que compartir celda con él. En la cinta de Benito Zambrano de nuevo estaba magnífico como un despreciable sicario y confirmaba su talento para clavar los personajes más chungos y extremos.
Romero tiene en su haber muchos papeles a lo largo de su carrera que se quedan en la memoria del espectador, pero nuestra debilidad es su Angelito de “Carne de neón”, donde está más disfrutón que nunca, devorando cada escena y eclipsando al resto de intérpretes. El recital interpretativo que ofrece el sevillano, escupiendo tacos y derrochando carisma, era de clarísimo Goya secundario.
Este 2024 le hemos vuelto a ver, para no variar, en otro despreciable personaje, como el policía que persigue continuamente al Manolo Vital de “El 47”. Estamos seguros de que Vicente Romero también es capaz de interpretar con maestría a personajes luminosos y bonachones, pero, ¡cómo mola verle haciendo de malo!
7. JULIÁN LÓPEZ
Su mejor oportunidad de nominación: «NO CONTROLES»

Es, junto con Carlos Areces, el integrante de Muchachada Nui con mayor trayectoria en cine y seguramente el más talentoso del grupo. Su salto al cine fue desde el principio exitoso ya que logró la proeza de encarnar un personaje memorable en sus primeros pasos en la gran pantalla. El Juancarlitros al que dio vida en “No controles” era quien sostenía toda la película de Borja Cobeaga, gracias a la interpretación esperpéntica e inclasificable de López, que resultaba desternillante. El talento que desbordó el actor, unido al mérito de convertir a un pelmazo en alguien al que inevitablemente coges cariño, resultaba merecedor de una nominación a actor revelación que nunca llegó.
A lo largo de estos años, López ha seguido trabajando sin descanso en comedias en nuestro cine, mostrando una soltura y una vis cómica a la que muy pocos actores de nuestro cine son capaces de llegar. Su facilidad para robar escenas en “Fe de etarras” o “Superlópez” le convierte en el secundario perfecto, pero sus dotes cómicas hacían inevitable que le llegaran los papeles protagonistas. Así, ha sido capaz de llevar películas bajo sus hombros con éxito en “Operación Camarón”, “Perdiendo el este” u “Ocho apellidos marroquís”. En esta última, logra que la escena de la boda sea uno de los momentos más hilarantes que hemos visto en los últimos años gracias a su desvergüenza en el baile.
Pilar Palomero no parece haber sido ajena a las habilidades del actor manchego y este año le ha ofrecido la posibilidad de salir de su registro habitual e introducirse de lleno en un drama vital en “Los destellos”. Pese a lo breve de su trabajo, Julián deja muestras de su capacidad, mostrándose como el comprensivo marido de la protagonista en escenas en donde se respira intimidad y su eficacia en un trabajo de contención encomiable. Tarde o temprano, la nominación debe llegarle.
6. MARIOLA FUENTES
Su mejor oportunidad de nominación: «EL CIELO ABIERTO»

Aunque parece que lamentablemente los mejores papeles de Mariola dentro de nuestro cine quedan lejanos en el tiempo, no podemos dejar de reivindicar lo maravillosa actriz que es. Su interpretación en “El cielo abierto” llenaba de luz la película de Miguel Albaladejo y se ganaba el cariño del espectador, que quedaba conquistado con la humanidad que insuflaba la actriz malagueña. Es una lástima que la Academia no cayera igual de rendida ante el desparpajo y la naturalidad de Fuentes, que retomaba el personaje que ya había interpretado en “La primera noche de mi vida” y con el que lograba combinar una mezcla tan difícil de dureza y ternura.
Su forma de pronunciar los diálogos resultaba idónea para trabajar con Pedro Almodóvar, que inmediatamente la llamó para su aclamada “Hable con ella”, donde Mariola volvió a ofrecer una interpretación perfectamente nominable. Con su enfermera Rosa, Fuentes conseguía una complicidad contagiosa con Javier Cámara y la veíamos profundamente humana en su extrañeza ante el retraso en el periodo de Alicia o transmitiendo una incomodidad patente en la reunión de la dirección del hospital donde se decide el futuro de Benigno.
El cine español no ha sabido aprovechar la autenticidad apabullante de la actriz, que no ha vuelto a estar cerca de los premios, aunque sí ha demostrado su solvencia en trabajos como los de “Hotel Danubio”, “Volando voy” o “Chuecatown”. Este año pudimos verla en un minúsculo papel en “El salto” de Benito Zambrano y desde aquí sólo podemos reclamar a los directores de casting: ¡más papeles para Mariola, por favor!
5. DARÍO GRANDINETTI
Su mejor oportunidad de nominación: «HABLE CON ELLA»

Los Goya tradicionalmente han sido generosos con nuestros hermanos argentinos. Intérpretes como Ricardo Darín, Cecilia Roth, Leonardo Sbaraglia, Soledad Villamil, o sin ir más lejos Matías Recalt, guardan en su vitrina el cabezón. Otros como Federico Luppi, Miguel Ángel Solá, Rodrigo Serna o Griselda Siciliani han logrado nominaciones, demostrando el fuerte nexo existente entre las industrias española y argentina. Sin embargo, hay un nombre que irremediablemente se echa en falta entre tal plantel de candidatos.
Protagonizar películas de Pedro Almodóvar suele ser una garantía de estar presente en los Goya; al fin y al cabo una treintena de intérpretes han logrado ser nominados a las órdenes del director manchego. No es el caso de Darío Grandinetti, pese a sus dos importantísimos papeles en “Hable con ella” y “Julieta”. Especialmente sangrante es lo de la primera: su periodista enamorado de la joven torera que ha recibido una cogida casi mortal era un prodigio de sensibilidad. Las lágrimas de su Marco no solamente llaman la atención del Benigno interpretado por Javier Cámara, sino las de los espectadores, que se conmueven con la carga emocional que aporta el actor argentino. La delicadeza de su trabajo era claramente merecedora de una nominación pero la Academia no supo verlo.
Más allá de las colaboraciones almodovarianas, Grandinetti no se ha prodigado demasiado en el cine español, aunque su cinico personaje de “Segundo asalto”, con el que desprendía presencia y desbordaba picardía canalla, también podía haber captado la atención de los galardones. No obstante, no hay que olvidar que varias de las cintas que ha rodado en Argentina son coproducciones con España y, por tanto, elegibles para los Goya, destacando especialmente “Sus ojos se cerraron”.
Si los académicos desean enmendar errores pasados, este año hay una buena oportunidad a través de “Nina”. En la magnífica película de Andrea Jarrieta, Darío Grandinetti realiza una excelente composición de un monstruo envuelto en la aureola de un escritor de éxito. Sabiendo dotar a su personaje de un toque sibilino y siniestro, está estupendo encarnando el manual del perfecto manipulador y su nominación en esta edición sería todo un acierto.
4. MARÍA RODRÍGUEZ SOTO
Su mejor oportunidad de nominación: «LOS DÍAS QUE VENDRÁN»

La mayor sorpresa tras el anuncio de las nominaciones del año 2019 llevaba su nombre. María Rodríguez Soto pasó en un momento de ser la gran favorita a ganar el Goya a mejor actriz revelación por “Los días que vendrán” a ser escandalosamente omitida. En la película de Marqués-Marcet recreaba su propio embarazo en una interpretación dotada de una naturalidad asombrosa. La actriz catalana se sometía en aquella película a un trabajo que entraba de lleno en su propia intimidad, incluyendo grabaciones caseras de su propio nacimiento e infancia. Rodríguez Soto ofreció una actuación deslumbrante en la que apreciábamos sus dudas y sus inquietudes, mostradas con una honestidad apabullante.
María Rodríguez Soto es uno de los nombres del año 2024, en el que se ha lucido con dos nuevos trabajazos. Uno como protagonista, en “Mamífera”, donde asume un personaje con muchas similitudes al de “Los días que vendrán”, abordando de nuevo la maternidad en primer plano y brillando mostrando un amplio catálogo de emociones. El otro es secundario, en “Casa en llamas”, y en un cambio de registro muy interesante ejerce de mujer infeliz y frustrada que trata con dureza a su familia, pero que en su fuero interno anhela el cariño de su madre sobre todas las cosas. Un doblete de altura para seguir sumando oportunidades de nominación.
3. MIKI ESPARBÉ
Su mejor oportunidad de nominación: «UNA VIDA NO TAN SIMPLE»

Aquí tenemos otro de los ejemplos más sorprendentes de actores sin nominación, pese a no haber parado de trabajar a lo largo de la última década desde que le conocimos en la hermosa “Barcelona, nit d’estiu”. Miki Esparbé ha demostrado más que sobradamente su capacidad tanto para encabezar repartos con solvencia como para enriquecer las películas en las que aparece en roles de reparto. Desde aquí reivindicamos 3 de sus trabajos como claramente nominables.
En primer lugar, su pequeño papel en “Requisitos para ser una persona normal”, en la que está fantástico como ese presuntuoso pretendiente de Leticia Dolera donde asume un rol muy diferente al habitual y se convierte en todo un galán bordando el pijerío y la altivez de su personaje. Otro secundario de mayor peso es el que encarnó en “Tres”, magnífico como compañero de trabajo que ejerce como soporte de la protagonista. A través de su voz disfrutábamos de la mejor escena de la película, donde guiaba a Marta Nieto por un recorrido desde una cafetería hasta un cine pronunciando cada frase con una calidez reconfortante. Pero la omisión que lamentamos con mayor dolor fue la de su candidatura protagonista el año pasado en “Una vida no tan simple”. El actor barcelonés encarnó a la perfección la crisis de los 40, interpretando con una autenticidad asombrosa los miedos de ese personaje sobrepasado por la paternidad y al que sus éxitos laborales van quedando cada vez más atrás. Esparbé supo otorgar profundidad al conflicto de su Isaías, poniendo rostro y cuerpo a un verdadero retrato generacional. Únicamente los CEC supieron valorar la calidad de su interpretación, incluyéndolo entre sus nominados, pero confiamos en que no tarde mucho en llegar el momento de Miki en los Goya. ¿Tal vez el año que viene con la ambiciosa “Wolfgang”?
2. ORIOL PLA
Su mejor oportunidad de nominación: «GIRASOLES SILVESTRES»

Hace casi una década desde que Oriol Pla intervino en una de las películas más exitosas de su año, después de algunos roles previos en el cine catalán más indie. Con “Truman” no sólo interpretó al hijo de Ricardo Darín en un encuentro en Amsterdam que dejaba un nudo en la garganta; también supuso que se le abrieran las puertas a papeles más variados en el audiovisual español. Apenas un par de años después, “Incierta gloria” nos mostraba que Pla era un auténtico torbellino: era difícil apartar la vista cada vez que aparecía en pantalla ese desenfrenado y caótico idealista al que encarnaba.
Como al resto de intérpretes de este listado, hasta ahora la suerte le ha sido esquiva a Oriol en los Goya. Sin embargo, en su caso se da una circunstancia que no resulta fácil de entender. En las dos últimas ediciones, pese a participar en dos pelis relevantes (“Girasoles silvestres” y “Creatura”) con sendos papeles secundarios muy estimulantes, las productoras inscribieron al actor catalán en la categoría protagonista, fulminando con tal propuesta sus posibilidades de nominación. La imposibilidad de competir en la categoría correcta, y además en años consecutivos, resulta especialmente dolorosa, ya que la nominación como secundario se antojaba en ambos casos más que factible. En “Girasoles silvestres” revolucionaba la película transformándose en ese macarra tóxico con un trabajo alucinante de gestualidad, que provocaba auténtico terror en esos primeros planos a cámara. Por otro lado, en “Creatura” volvió a estar estupendo como novio de la protagonista, reflejando a la perfección el desconcierto que envuelve a su personaje y el orgullo herido en su hombría.
No sabemos cuánto tardarán los Goya en llamar a la puerta de Pla, pero sí tenemos la certeza de que los premios televisivos están a su alcance este mismo año. El recital que se marca en “Yo, adicto” es de los que hacen época. En cuanto a cine, en 2024 de nuevo participa con otra película en la que a priori debería ser propuesto como actor de reparto. ¿Serán capaces de tropezar por tercera vez en la misma piedra y proponer de nuevo a Oriol como protagonista por “Salve María”?
1. ALEXANDRA JIMÉNEZ
Su mejor oportunidad de nominación: «LAS DISTANCIAS»

El puesto 1º de este particular ranking no podía ser otro que la actriz más infravalorada de este país: Alexandra Jiménez. La zaragozana no se puede quejar de falta de trabajo, ya que lleva quince años encadenando películas, en muchos casos además encabezando los repartos. Tampoco del afecto del público, siendo una cara muy popular entre la audiencia que le ha llevado a participar en éxitos comerciales como “Spanish Movie”, “Si yo fuera rico” o “Toc, toc”. ¿Por qué sin embargo los Goya la han dado la espalda? La respuesta es sencilla: por los prejuicios hacia la comedia. Su preferencia por este género parece haber opacado que Alexandra maneja un tempo interpretativo inigualable (es una gozada cómo domina esas réplicas afiladas en “Bajo terapia”). Escenas como la de “Superlópez” en la que su robótico personaje acude al encuentro de Dani Rovira o aquella de “Kiki el amor se hace” en la que lucha por contener sus instintos más básicos al identificar una camisa de seda, son ejemplos de que es una actriz extraordinaria capaz de brillar en roles donde otros intérpretes caerían en el rídiculo.
Sin embargo, no debemos olvidar que, aunque se prodigue menos en drama, también ha demostrado ser buenísima en sus incursiones en papeles más serios. Una de nuestras debilidades es su interpretación en “Vasil”, donde su mirada reflejaba a la perfección la extrañeza ante el comportamiento de su padre y su posterior evolución. Pero sin duda la vez que más cerca ha estado de la nominación fue con “Las distancias”. Con ese personaje de mujer embarazada en plena crisis de la mediana edad devoró cada escena elevándose por encima de la película de Elena Trapé y le trajo por fin la atención de los galardones, con la Biznaga a la mejor actriz en el Festival de Málaga. Lamentablemente, los Goya la ignoraron pese a haber conseguido el combo de nominaciones Forqué-Feroz por dicho papel, y Alexandra continúa esperando a que llegue el reconocimiento de la Academia. Desde aquí instamos a reivindicarla siempre que sea posible. De hecho, ¿por qué no saldar esta imperdonable deuda ya mismo y reconocer su magnífico trabajo en “Menudas piezas”? Alexandra borda su papel de pija egoísta relegada a su pesar a impartir clases de apoyo a jóvenes desfavorecidos, y la expresividad y naturalidad que irradia en la cinta de Nacho G. Velilla lo convierten en uno de sus mejores trabajos. Declaremos cuanto antes a Alexandra Jiménez como tesoro nacional.
JAVIER CASTAÑEDA

Creo que la verdadera gran omisión de Vellés fue por Caótica Ana, absolutamente incomprensible independientemente de que el film dividió, pero ella fue consenso total.
Rodríguez-Soto este año ha tocado la excelencia también con Llobàs. Tremenda.
Coincido totalmente con el top 3. Del listado me sobra muchísimo Julián López. Reivindicaría a Victor Clavijo, en boga estos días por La Espera, donde está de Goya.
Me gustaMe gusta
Lo de Manuela Vellés como comentas es muy extraño, porque en aquel momento Medem era un director muy relevante, y un papel novel así, en el que toda la película gira sobre ti, es rarísimo que no entrara. También me sorprende lo de Camino, porque la peli encantó. ¡Si hasta le dieron un Goya regaladísimo a Jordi Dauder!
En cuanto a Víctor Clavijo, siempre a favor de reivindicarlo porque es un actorazo y trabaja demasiado poco para lo que nos gustaría, pero él sí ha sido nominado una vez.
Me gustaMe gusta
Otras ausencias destacadas en cuanto actriz: Margarita Lozano (La mitad del cielo), Asunción Balaguer y Mariví Bilbao (Las huellas borradas), Esperanza Roy (La monja alférez), Florinda Chico (La casa de Bernarda Alba), Amparo Valle y Elena Irureta (Flores de otro mundo),Fiorela Faltoyano (Canción de cuna),Marta Fdez Muro (La comunidad), Gloria Muñoz (El Bola), Ana Álvarez (La madre muerta), Anabel Alonso (El Crimen del cine oriente) o Marta Belaustegui (Las razones de mis amigos)
Me gustaMe gusta