A Urko Olazabal (Bilbao, 1978) lo descubrimos en Maixabel, película de Icíar Bollaín en la que es la estrella absoluta, aunque su personaje sea secundario. Se llevó casi todos los premios de la temporada y su nombre se colocó en el mapa de los actores cotizados en nuestro país. Así, le espera una nueva nominación al Goya este año por su trabajo en Soy Nevenka, también a las órdenes de Bollaín. Además, este año lo hemos visto también en televisión. En Reina Roja a principios de año, y ahora presenta Detective Touré, serie para TVE. En “la primera serie española protagonizada por un actor negro”, Olazabal interpreta a un ertzaintza que la tiene tomada con el protagonista. Presentada en el pasado festival South Series de Cádiz, allí pudimos hablar con el actor.

-¿Qué fue lo que te atrajo de este proyecto?
Primero, la temática. Me parecía estupendo hablar de gente que ha emigrado. Además, siendo Malcom el protagonista. Era una oportunidad estupenda de dar visibilidad a toda la gente que somos en España, que no solo somos los blancos caucásicos.
Y otra de las cosas es que se grababa en mi casa, en Bilbao. Con esa comodidad de poder ir todos los días a casa a dormir, además un entorno en el que conoces a muchos de los técnicos y de los actores.
-Viendo los primeros capítulos, una de las relaciones más interesantes es la de tu personaje con el protagonista. Das vida a un policía racista que la tiene tomada con él, pero se intuye que poco a poco eso puede ir cambiando.
Esa es la historia. Etxebe es un ertzaintza, y lo interesante es que tenga este perfil un tanto oscuro. Ese señor rancio que es racista, incluso puede llegar ser homófobo…representa toda esa casposidad. Cuando conoce a Touré y encima ve que es más listo que él, se enrabieta más. La evolución de esa relación me parece muy interesante y muy divertida. A veces los actores tenemos que hacer personajes que nos duelen profundamente en el alma, y otras veces hacemos cosas divertidas. Este es uno de los casos en los que la diversión acompaña al trabajo.
-¿Qué te parece que la fama te haya llegado con personajes más bien desagradables?
Son unos retos artísticos tan profundos que al final te llevas esos personajes a casa y tienes que lidiar con ellos. Se va desdibujando tu personalidad para con la del personaje, y en algún momento llega a ser traumático trabajar de esa manera tan profunda. Pero es un reto artístico del que sales reforzado. Una vez terminas el rodaje, te pones en orden de nuevo y vuelves a encontrarte, siempre vuelves más sabio. Porque has pasado por unos sitios de los que rehuyes y que no quieres tener en tu vida. Te planteas cosas del tipo: “¿Pero yo en algún momento de mi vida soy así? ¿Estas características son del ser humano? ¿Las tenemos todos, pero las escondemos?”. Así que esos enigmas los iré resolviendo personaje a personaje.

-Hablando de esto no puedo evitar pensar en Soy Nevenka y todo lo que ha pasado estos días con Iñigo Errejón. Que además, es una persona que se supone que era aliado, pero que también cae en esos comportamientos.
No he leído mucho, pero por lo que se está contando parece que tiene estos comportamientos de maltratador psicológico, abuso de poder, acoso sexual…No lo sé, porque no hay ninguna sentencia de momento, eso es cosa de los jueces. Pero lo que se habla sí se parece mucho al perfil de Ismael Álvarez. Es muy curioso que haya salido precisamente en las semanas que estamos presentando la película.
-Volviendo a Detective Touré, es una serie que transmite muy buen rollo. ¿En el rodaje hubo también ese buen ambiente?
Date cuenta que muchos actores nos conocíamos ya de haber trabajado antes, o de conocernos en eventos. Somos muchos actores vascos y todo el equipo técnico que también coincido con ellos muchas veces en las películas que hacemos. Entonces era un placer ir todos los días al rodaje. Aparte, aunque no conozcas a nadie, para mí este es el mejor trabajo del mundo, Y más cuando es un personaje tan divertido en una serie tan divertida.
-Aparte de Detective Touré, también apareciste en Patria, ¿qué es lo mejor y lo peor de trabajar en televisión?
Creo que la televisión y la plataforma llega mucho más a la gente, porque no implica que tengas que pagar una entrada de cine. Al final, entras en sus casas. Se dice que el actor de cine es respetado desde la lejanía y el de televisión es esa persona que está en tu casa, a la que le puedes decir cualquier cosa. Me hace gracia, porque cuando tienes un personaje que crea controversia, la gente por la calle te puede decir cualquier improperio. Siempre que sea desde el respeto, es muy gracioso. Hay otra cosa que también se ve en festivales como este, que es tan a pie de calle. Sales de las proyecciones y tienes a la gente dándote feedback al instante. Es muy placentero ver que a la gente le gusta lo que has hecho y tener ese calor y ese amor hacia tu trabajo.
-Y a nivel personal, en cuanto a la forma de trabajar, ¿hay alguna diferencia entre cine y telvisión?
Depende de lo que tengas que hacer. Por ejemplo, digo que este personaje ha sido un divertimento para mí, porque entra dentro de la caricatura, del juego más jocoso…Sin embargo, antes nombrabas Soy Nevenka, en la que he tenido que entrar en unas catacumbas emocionales en las que pides un crédito emocional al cuerpo, y es otro tipo de reto. Pero no por ello menos artístico o válido. Todos los personajes tienen algo de lo que puedes extraer un aprendizaje.

-Hablando de Soy Nevenka, ¿estás preparado para otra nominación al Goya?
Sí, eso es un placer siempre. Tener la opción de que me nominen también es una opción para que se hable de la película, que se revisite y se hable de lo es el acoso. Porque todos sabemos lo que es la palabra, pero no lo que pasa dentro. Y lo estamos viendo con lo que está pasando estos días con Errejón. Vemos que la gente todavía no entiende cómo a una mujer le puede costar denunciar, que no denuncie al instante o que no pueda escapar de ese acoso. En la película lo dejamos claro, e invito a todo el mundo a que vaya al cine para que lo revise y se de cuenta de una vez por todas que el acoso son palabras mayores y no es ninguna chorrada. Hay una influencia de una persona que ejerce un abuso de poder y otra que es la víctima, que no puede escapar así como así.
-Me parece muy significativo que en las quinielas para los premios tu nominación se da por casi segura, pero sin embargo la de Mireia Oriol está mucho más en el aire por la gran competencia que tiene.
Por suerte, hoy en día tenemos muchos personajes femeninos protagonistas. Esto hace diez años no existía, eran todo tíos. Y ahora existe esto, que las mujeres tienen una competencia muy dura. Son unas actrices estupendas todas las compañeras que tenemos en España. Es una bestialidad el nivel que tienen. Y he visto encima he visto todas esas películas, y están todas estupendas. Qué más quisiera yo que mi amiga Mireia pudiera entrar, o pudiéramos entrar los dos, y vernos ahí nominados. Sería algo estupendo. Ya te digo, tanto para nuestra carrera personal, como para la película, para que se visibilice más lo que es el acoso.
-Para terminar, ¿qué le dirías al público para que se anime a ver Detective Touré?
Es una serie diferente, divertida, en la que hay casos policiales. Es una serie procedimental, pero con tintes de humor. Y la hemos hecho con toda la sinceridad y humildad. Creo que a la gente le va a gustar mucho y se va a divertir.
Entrevista realizada el 26 de octubre de 2024 en el Palacio de Congreso de Cádiz.
MANUEL BARRERO IGLESIAS
