
Acaba de clausurarse la 72 edición del Festival de San Sebastián, considerado como uno de los principales oráculos de cara a la temporada de premios nacionales.
Con la Concha de Oro a Albert Serra por Tardes de soledad, surge la duda de si, por fin, logrará acceder a las nominaciones a los Premios Goya.
Y es que, hasta la fecha, el director de Banyoles ha estado lejos de ser profeta en su tierra. Pese a acumular rubros internacionales en plazas de la talla de Locarno o Cannes, ha sido totalmente omitido por la Academia de Cine Española (no así la francesa, que le concedió 10 nominaciones a los César por Pacifiction, otorgando los premios a Benoît Magimel como Mejor Actor y la fotografía de Artur Tort).
Sin embargo, está claro que esto va a cambiar con Tardes de soledad, que será nominada con total seguridad a mejor documental con serias opciones a premio. Además podría -y debería- recibir nominaciones en apartados como la fotografía de Artur Tort, quien ya impresionó con Libertè y Pacifiction. Otras opciones serían las de montaje. Más difícil -aunque varias voces lo están reivindicando- sería romper el techo de cristal del documental en mejor película, ¿pero tal vez un reconocimiento a Serra en dirección? En cualquier caso, todo eso se sabrá en 2026, ya que el film será presentado en esa edición.
Siguiendo con las jugadoras de Donosti 2024, Los destellos se postula como una clara candidata a nominaciones fuertes. De lograr la nominación al Goya a mejor película, Pilar Palomero se convertiría en la primera mujer en lograr un pleno de tres con sus tres primeros largometrajes.
La flamante Concha de Plata Patricia López Arnáiz tiene la nominación en el bolsillo. De hecho, en estos momentos se colocaría junto a Emma Vilarasau como front runner de cara a su 2ª estatuilla. También tiene la nominación garantizada Antonio de la Torre, éste en actor secundario. Tanto él como la debutante Marina Guerola en revelación tienen serias opciones de premio. Para el malagueño supondría su ¡15ª nominación!
Más dudas recaen sobre Soy Nevenka y La virgen roja, ambas prácticamente descartadas de la categoría reina. De ser así, supondría la omisión de Iciar Bollaín en película y dirección tras dos películas consecutivas.
Sus bazas recaen en sus intérpretes. Nevenka tiene como puntal la interpretación de Urko Olazábal, una nominación plausible y más en caso de ser propuesto como secundario. Pese a la potencia del personaje, Mireia Oriol ha generado más dudas. Con las plazas de Arnáiz, Vilarasau y mínimo una de las protas de La habitación de al lado reservadas, tendrá que esperar a ver qué impacto tiene la venidera Ángela Molina, así como lidiar con otros nombres fuertes como el que pasamos a citar a continuación.
Najwa Nimri es la gran baza interpretativa en los Goya de La virgen roja, dirigida por Paula Ortiz. Aquí se acaban las opciones fuertes del film que, al igual que la de Bollaín, sí aspira a amasar un buen número de nominaciones técnicas. También tiene opciones la debutante Alba Planas (*actualización: no podría ser propuesta a revelación por haberlo sido anteriormente), así como los secundarios Aixa Villagrán y Pepe Viyuela.
Tanto la de Bollaín como la de Ortiz cuentan con guiones adaptados de nombres tan queridos como Clara Roquet e Isa Campo, pero no lo tienen todo hecho ya que la categoría este año está especialmente reñida.
Otro film español en sección oficial fue El Llanto, cuya notoriedad le da pase directo a la nominación novel. En la misma categoría, ha gustado mucho Por donde pasa el silencio, de Sandra Romero.
El género de documental visto en Donosti tendrá también su representación en las nominaciones al Goya con La guitarra flamenca de Yerai Cortés, de C. Tangana.
