
Tras la Posguerra, las putas y los maricones, se cierne un nuevo prejuicio sobre el cine español: el cine sobre maternidad y el coming-of-age (género sobre el descubrimiento y crecimiento personal, especialmente en la niñez, adolescencia o juventud). Según algunos, dos temáticas demasiado recurrentes y muy asociadas a nuevas directoras.
Y es que, la llegada de nuevas miradas femeninas ha traído la necesidad de abordar estos temas que, hasta la fecha, se habían tratado con menos profundidad o, habitualmente, desde una no siempre acertada óptica masculina, ya que apenas existían directoras.
En los últimos años, estas nuevas voces nos han dejado varios de los trabajos más destacados de nuestro cine como Verano 1993, Las niñas, Carmen y Lola, Libertad, La inocencia o 20.000 especies de abejas.
Pero, ¿realmente se hacen tantas películas de dichos géneros? Y sobre todo, ¿cuál sería el inconveniente de ser así? Os destacamos los títulos de cine español en 2024 cuya temática principal se basa en el crecimiento personal de jóvenes o en la maternidad y/o las relaciones maternofilianes:
Los pequeños amores, de Celia Rico Clavellino. La directora sigue la estela de su ópera prima Viaje al cuarto de una madre y retrata la relación madre e hija en la adultez, mostrando con suma sutileza el intercambio de roles que se produce cuando nuestra madre llega a cierta edad.
As neves, de Sonia Méndez. Drama adolescente y ópera prima femenina. La directora inserta aquí crítica social e intriga a través de un suceso que marcará el devenir vital de sus protagonistas, jóvenes enclaustrados en un ambiente rural.
Mamífera, de Liliana Torres. Un embarazo inesperado hará que su protagonista se enfrente a la presión social, las expectativas y todos los temores ante una futura maternidad. Su protagonista, María Rodríguez Soto, fue reconocida en el SXSW. Curiosamente, su primera película (Els dies que vindran) recorría sus 9 meses de embarazo real.
Alumbramiento, de Pau Teixidor. Film ambientado en un reformatorio para adolescentes embarazadas de los años 80. Amistad, crecimiento personal y maternidad con el asunto de los bebés robados que vivió nuestra más siniestra historia reciente.
Un sol radiant, de Mònica Cambra y Ariadna Fortuny. Protagoniza una adolescente Laia Artigas, la que fuera niña protagonista de Verano 1993, estandarte de este nuevo cine. Aquí se adentra en una curiosa historia que profundiza en su relación con madre y hermana, que convivirán unos días en una casa aislada ante la amenaza del inminente fin del mundo.
La habitación de al lado, de Pedro Almodóvar. Esta vez saltamos de nuevos directores a un consagrado. Y es que el director manchego es quien más y mejor ha abordado la relación maternofilial en nuestro cine, una de sus grandes obsesiones plasmada en emblemas como Tacones lejanos, Todo sobre mi madre, Volver, Julieta y Madres paralelas. Según reza la sinopsis, su salto a Hollywood narrará la historia de una madre muy imperfecta y una hija rencorosa separadas por un gran malentendido.
La mitad de Ana, de Marta Nieto. Basada en su corto Son, supone el debut en el largo de Nieto, quien nos estremeció con su devastadora interpretación en Madre, precisamente una de las películas que mejor han retratado el dolor de una madre. Aquí se pone en la piel de madre de un niño trans, narrando el proceso desde que el niño se lo cuenta hasta la transición.
Rita, de Paz Vega. Otro debut de una de nuestras actrices más reconocidas. Rita se estrenará en Locarno y nos cuenta la historia de Rita y Lolo, dos hermanos de 7 y 5 años que viven en el seno de una sencilla familia obrera en la Sevilla de los 80. Paz Vega y Roberto Álamo interpretan a los padres.
Verano en diciembre, de Carolina África. Reunión familiar en la que confluirán las diferentes personalidades de una madre y sus hijas, interpretadas por un elenco de auténtico infarto: Carmen Machi, Bárbara Lennie, Vicky Peña e Irene Escolar.
Los tortuga, de Belén Funes. La ganadora del Goya por La hija de un ladrón estrenará su segundo largometraje, que narra la historia de una joven de 18 años hija de una inmigrante chilena que trabaja de taxista. La vida de madre e hija se verá trastocada al recibir una notificación para abandonar su piso de alquiler, adquirido por un fondo buitre.
Las chicas de la estación, de Juana Macías. Drama social inspirado en hechos reales, que sigue los pasos de tres adolescentes que han crecido en un centro de menores y a las que les ofrecerán encuentros sexuales en los baños de la estación de autobús como vía fácil para ganar dinero.
La niña de la cabra, de Ana Asensio. ¿Podemos tener más ganas de lo nuevo de la directora de Most Beautiful Island? Este coming-of-age sigue los pasos de la pequeña Elena, quien entablará amistad con Serezade, una niña gitana acompañada de su inseparable cabra que le hará cuestionar su visión del mundo.
La virgen roja, de Paula Ortiz. Lo nuevo de Ortiz retrata una de los sucesos de la crónica negra más conocidos de los años 30. Hildegart Rodríguez Carballeira fue una niña prodigio concebida por su madre, Aurora Rodríguez Carballeira, como «modelo de mujer del futuro». La cosa acabó de la peor forma.
Tras el verano, de Yolanda Centeno. Con Alexandra Jiménez como protagonista, aquí el film se adentra en el sentimiento y rol de una madre no biológica, así como el vacío legal y desamparo al que se enfrentan estas madres en caso de una separación. Pintaza.
Desmontando un elefante, de Aitor Echevarría. Blanca (Natalia de Molina) deberá volcar toda su atención en el cuidado de su madre Marga (Emma Suárez), una arquitecta de éxito, que regresa a casa tras haber pasado dos meses internada en un centro de rehabilitación por un problema de adicción.
