
El palmarés de los Premios Forqué otorgados por la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) encumbró a 20.000 especies de abejas, la ópera prima de Estibaliz Urresola Solaguren que ha ido cosechando reconocimientos desde su premier en la pasada Berlinale, allá por el mes de febrero.
Su premio a mejor Película (también ganó al Cine y Educación en valores) la coloca como rival a batir en los Goya: en las últimas 15 ediciones, los académicos solo «desobedecieron» a los Forqué con Buried, La herida y La trinchera infinita (el año de Dolor y gloria, siendo Almodóvar sorprendentemente inédito en los Forqué).
En cuanto a interpretaciones, el oráculo Forqué es si cabe más impresionante. Los Goya y Forqué siempre han coincidido en el premio a Mejor actriz, excepto en los premios Eva Llorach por Quién te cantará, que realmente sí se llevó el Goya pero en categoría revelación; y Marta Nieto por Madre, en una de las omisiones más flagrantes de la historia de los Goya.
De este modo, la estatuilla a Malena Alterio por Que nadie duerma la hace despuntar como máxima favorita en una de las mejores ediciones que se recuerda.
En cuanto a hombres, solo hay registradas tres divergencias entre los Forqué y los Goya: Eduard Fernández por Todas las mujeres, Luis Tosar por También la lluvia y Javier Cámara por Sentimental, tres premiados por los Forqué que los Goya omitieron. Así, David Verdaguer sería el máximo aspirante por su papel en Saben aquell.
¿Coincidirán los premios Forqué con los Goya 2024?
