Crítica de «Que nadie duerma», soberbia interpretación de Malena Alterio en la película tapada del 2023

Unos fastuosos créditos iniciales dan paso a un fuera de campo que se aproxima a una conversación apenas descifrable, ya que la escena está inundada por la intensa e imponente partitura de Zeltia Montes (la mejor de lo que llevamos de año).

Este arranque supone una declaración de intenciones y un ejercicio de estilo que marcará el resto del film, situando a un curioso e intrigado espectador exactamente en el lugar que se pretende. Queremos saber más, porque nos seduce la cotidianeidad y las puertas adentro de alguien aparentemente normal.

Para ello, Que nadie duerma sigue el día a día de Lucía, interpretada por Malena Alterio. Ella ocupa todo el espacio en una película larga pero que en ningún momento se resiente, ya que todo lo que sucede en torno a esa figura que podría ser tu vecina del quinto resulta adictivo para el espectador.

El film juega con las tonalidades narrativas, transitando por momentos de ternura y simpatía con otros de drama intenso o intriga. Y una -excelentemente montada- secuencia en un teatro dejará perplejo al espectador y dará lugar a un tramo final apoteósico.

En ese sentido, el libreto firmado por el propio director junto a Clara Roquet es impecable y plasma a la perfección el universo cotidiano y a su vez inquietante de Millás, cuyas adaptaciones a menudo -se pudo ver hace un año con No mires a los ojos (Félix Viscarret)- aquejaban cierta planitud.

Esparza consigue el milagro de la fluidez interpretativa, que va más allá de una imponente Malena Alterio capaz de albergar todos los registros en una sola película. Cada personaje secundario, hasta el más testimonial, está en un tono perfecto, alcanzando unas cotas de veracidad que el director ya dejó entrever en sus anteriores largos de ficción. Mención estelar para Aitana Sánchez Gijón, quien abraza y exprime un papel bombón resultando absolutamente seductora e hipnótica.

En los últimos tiempos, la Seminci ha revelado películas como La librería, Intemperie o Libertad, omitidas por San Sebastián pero con fuerte presencia en los Goya. Debería ser el caso de esta fascinante aria, quizá la más compleja y mejor película española del 2023.

PUNTUACIÓN: 9

Deja un comentario